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“Los niños no razonan”: un docente ecuatoriano apoyó la prohibición de la Inteligencia Artificial en las escuelas primarias de Noruega

El gobierno noruego implementó una medida inédita en Europa al restringir el uso de la tecnología.  Roberto Díaz, docente ecuatoriano con 25 años de experiencia en Noruega afirmó que “los chicos no saben escribir sin computadora”.
 

Por Redacción

Miércoles, 24 de junio de 2026 a las 14:59

Con el objetivo de recuperar métodos tradicionales de enseñanza y revertir la caída de los resultados educativos, Noruega decidió prohibir el uso de inteligencia artificial generativa como ChatGPT en estudiantes de primaria. 

La medida regirá desde el próximo ciclo académico, y afecta a estudiantes de entre seis y trece años, quienes no podrán utilizar herramientas digitales de inteligencia artificial ni en las aulas ni en sus casas.

El gobierno busca que el aprendizaje vuelva a centrarse en la lectura de libros y la escritura manual, ante la preocupación por el impacto de la tecnología en el rendimiento escolar. La decisión convierte a Noruega en el primer país europeo en aplicar una restricción explícita sobre el uso de inteligencia artificial en la educación primaria.

Roberto Díaz, docente ecuatoriano con 25 años de experiencia en Noruega, describió en una entrevista, cómo la digitalización afectó las habilidades básicas de los estudiantes. 

Díaz resaltó que “muchos chicos no saben leer, muchos chicos no saben escribir”, y detalló que el uso extendido de computadoras e iPads dificultó la enseñanza de la escritura manuscrita y la comprensión lectora.


Fundamentos la decisión oficial:

El gobierno noruego impulsa este cambio, según trascendió, para priorizar la lectura en papel y el aprendizaje activo, ante la constatación de que los estudiantes pierden capacidad de concentración y razonamiento. 

Las autoridades indicaron públicamente que el acceso temprano a dispositivos electrónicos generó una dependencia de las respuestas rápidas y superficiales, sin el proceso de reflexión asociado a la lectura tradicional.

Díaz explicó que Noruega otorgó dispositivos digitales gratuitos a los alumnos desde los seis años, lo que llevó a que “los alumnos pequeños no aprendían a escribir con la mano”. Según Díaz, el sistema educativo avanzó rápidamente en la adopción tecnológica, pero “hemos olvidado lo más esencial”, en referencia a las destrezas de lectura y escritura.

El docente subrayó que la medida busca “volver a lo anterior”, es decir, a los libros y a la escritura manual, para recuperar la concentración y la creatividad de los estudiantes.

La restricción también pretende reforzar la capacidad crítica frente a la información disponible en redes sociales y herramientas digitales. Díaz indicó que en los cursos superiores observa que “los estudiantes están acostumbrados a no pensar, que la inteligencia artificial les esté haciendo los trabajos”, y que la tarea de los docentes consiste en incentivar el análisis crítico y la autonomía intelectual.

Contexto del sistema educativo:

El sistema educativo noruego se caracterizó en los últimos años por el acceso temprano a la tecnología. Los niños reciben dispositivos digitales a partir de los seis años, y el material escolar es gratuito y proporcionado por las escuelas. 

Díaz relató que, hasta la nueva medida, “se utilizaba mucho en las escuelas primarias las computadoras y los iPads”, lo que relegó el aprendizaje de la escritura manuscrita a un plano secundario.

La digitalización, según el docente, generó cambios en las dinámicas de aprendizaje y en el modo de acceder a la información. Díaz sostuvo que “culturalmente, Noruega es uno de los países que utiliza mucho la lectura”, pero advirtió que la relación con los libros cambia al ingresar al sistema escolar, donde las pantallas reemplazan al libro físico. 

“La conexión es diferente”, afirmó, y puntualizó que la lectura digital no favorece la comprensión ni la retención.

A pesar de que Noruega figuró entre los cinco países con mejores resultados educativos en PISA hace una década, Díaz reconoció que la realidad actual muestra “que estamos muy lejos”. El docente identificó una caída en la capacidad de concentración de los alumnos, quienes “no tienen más de cinco minutos para concentrarse” en clase, y atribuyó este fenómeno al uso intensivo de dispositivos digitales.

El docente manifestó que “es necesario” implementar estas restricciones para promover la creatividad, el dibujo y la escritura a mano, especialmente en los primeros años de escolaridad. Al mismo tiempo sostuvo que la medida puede ayudar a que los niños mejoren su capacidad de pensar y resolver problemas, frente a la tendencia a buscar respuestas inmediatas en la inteligencia artificial.

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