¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Colegio abandonado en Vicente López: “Con mis hijos nos salvamos porque teníamos una puerta blindada”

El establecimiento educativo Highlands cerró sus puertas en 2020 y quedó en un estado de total abandono. Los delincuentes aprovechan la falta de control en el predio para ocultarse y acceder a los fondos de las viviendas.

Por Redacción

Miércoles, 04 de noviembre de 2026 a las 13:47

Un barrio que históricamente se caracterizó por ser tranquilo en el partido de Vicente López se encuentra hoy en vilo debido a una ola de inseguridad que tiene un denominador común: las instalaciones abandonadas del ex colegio Highlands.

Desde que la institución dejó de funcionar en el año 2020 a causa de la pandemia, la enorme estructura que se extiende entre las calles Gaspar Campos y Madero quedó deshabitada.

Según denuncian los residentes locales, el lugar se convirtió en un "aguantadero" que los ladrones utilizan como puente para ingresar a robar en cadena en las propiedades linderas.

La vulnerabilidad de la zona quedó expuesta el último sábado, cuando una vivienda familiar sufrió un violento asalto.

Karina, propietaria de la casa afectada y vecina damnificada, relató la desesperante situación que vivieron sus hijos de 15 y 22 años, quienes se encontraban solos en el inmueble al momento del hecho.

Al escuchar que delincuentes intentaban forzar los accesos de la planta baja, los jóvenes tuvieron que implementar una drástica medida de contingencia para resguardar sus vidas.

"Juana nos llama por teléfono y nos dice que está escuchando ruidos en casa, por lo cual le decimos que se encierre. Nosotros tenemos una puerta blindada que separa la planta baja del primer piso, entonces Juana va con Tomás —Tomás es autista— al primer piso y se encierran", detalló la mujer sobre los primeros minutos del asalto.

La estructura de seguridad, colocada años atrás de forma preventiva, terminó siendo la barrera definitiva entre sus hijos y los ladrones.

Los intrusos avanzaron con total impunidad rompiendo rejas y aberturas para ganar el interior de la vivienda.

Al verse frustrados por el blindaje del piso superior, intentaron forzarlo mientras la adolescente observaba la secuencia a escasos centímetros.

"Ingresan, primero quieren ingresar por la cocina y no pueden, y después rompen reja, ventana y vidrio del living, entran por ahí y suben al primer piso no pudiendo abrir la puerta blindada. Juana lo ve a uno de ellos que estaba con un buzo gris a través de la mirilla de la puerta blindada", relató Karina.

Esta pesadilla no es un hecho aislado para los habitantes de la cuadra, quienes aseguran que el predio de la escuela es una "boca de lobo" por las noches debido a la falta de luminarias y la maleza crecida.


Para la familia de Karina, significó revivir un trauma reciente, dado que los delincuentes utilizaron exactamente la misma vía de acceso que en un episodio previo.

"Es la segunda vez que entran en mi casa, las dos veces entraron por el mismo lugar, en marzo del 2023 entraron también por el mismo lugar", sentenció con indignación.

Mientras tanto, familias enteras se ven obligadas a convivir con el miedo y a diseñar protocolos de evacuación internos dentro de sus propios hogares para intentar defenderse de una delincuencia que camina libre por los techos del barrio.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD