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“Atajé con un yeso de plástico vendado en la Copa del Mundo”: las impactantes revelaciones del “Dibu” Martínez

El arquero argentino confesó el calvario físico que ocultó durante el Mundial, los detalles de su reciente fractura de mandíbula, su obsesión por los récords y el trasfondo de la final perdida contra España.
 

Por Redacción

Viernes, 06 de noviembre de 2026 a las 08:05

Lejos de los flashes y con la frontalidad que lo caracteriza, Emiliano "Dibu" Martínez abrió su y ventiló las impactantes batallas físicas que debió librar en el último tiempo para defender la camiseta celeste y blanca.

El arquero derribó los mitos y confirmó que disputó la máxima cita futbolística con una fractura en su mano, una decisión que puso en riesgo su propio futuro profesional. 

“Yo me zafé el dedo en la final de Europa League. Voy al hospital y me dice: 'No, tenés el dedo...' Me muestra la imagen a la mitad. Digo: 'No llego al mundial'. Empiezo a llorar", rememoró con crudeza sobre el inicio de la pesadilla.

Ante el panorama adverso, el apoyo del cuerpo técnico fue total para evitar el quirófano. "Me manda un mensaje Scaloni y me dice: '¿Llegás o no llegás? Yo te voy a bancar. Vení igual'. Decidimos no operarme y jugué con un yeso de plástico acá arriba, todo vendado, y me hicieron un guante".

El costo de aquella lesión fue una secuela permanente en su anatomía: "Yo sentía cuatro dedos, este no lo sentía. Si yo le tengo que pegar a alguien, no puedo meter una piña nunca".

El dolor, según relata, era intolerable en el día a día de la concentración: "Hasta el día antes de Argelia me tiraba con un brazo, me tiraba como un zombi, me levantaba, apoyaba la mano así y era ver las estrellas”.

Y sumó: “Era todas las noches hasta las 12 de la noche llorando porque tenía el dedo como una morcilla".

Martínez le hizo frente a las teorías conspirativas sobre la final:

Al ser consultado sobre los rumores y las versiones extrañas que circularon tras la final, el arquero argentino fue tajante y desmitificó los comentarios con total naturalidad.

"Me genera risa, risa, porque yo vi todo el proceso. Estuvimos 51 días viajando", dijo. 

En sintonía con esto, Martínez restó importancia a los inventos de las redes sociales y dejó en claro que es un absurdo dudar de la entrega del plantel en una instancia tan crucial. 

"Hoy en día se cree todo...uno lo dice, el resto lo repite. ¿Quién va a querer perderse una final del mundo? Por más plata que te den, es imposible", aseguró.

“Tengo mucho más para dar”: el Dibu y la lección de Messi para seguir en la Selección

Al ser consultado sobre su continuidad de cara al próximo Mundial, el arquero reconoció el profundo dolor que sintió tras la final perdida, pero destacó cómo el ejemplo del capitán lo impulsó a no bajar los brazos.

“La verdad yo estaba muy dolorido después del mundial y yo di un mensaje llorando en el avión. Al final, una de las cosas que nos mostró Leo es el éxito post derrota, porque él fue derrotado muchísimas veces y volvió, no dejó al equipo tirado y fue campeón”.

Con total madurez, Martínez descartó por completo la idea de abandonar el barco en un momento adverso: “Irse perdiendo también es como... estás derrotado, tirás la toalla. Yo creo que tengo mucho más para dar”.

El "nocaut" en la Premier League y la mandíbula fracturada:

Recientemente, el Dibu volvió a encender las alarmas tras sufrir un golpe que lo obligó a pasar, esta vez sí, por el quirófano. 

“Fue de los knockout más lindos que en un UFC sería knockout de la noche. Vi los pajaritos por varios días”, graficó entre risas.

Al dar detalles de la compleja intervención quirúrgica, explicó las limitaciones con las que convive actualmente: "Me pusieron una placa con cuatro tornillos y me agarraron tres dientes. Me metieron un tornillo por afuera y después todo por dentro. Todo papilla”.

La obsesión por el arco en cero y el futuro:

Con el temple competitivo al máximo, Martínez no ocultó su voracidad por quedar en las páginas doradas de la historia de la Selección, estando a un solo partido de un récord absoluto. 

“Yo quiero un día, cuando ya lo esté mirando por la tele, que el arquero que esté trabaje muchísimo para vencerme; ser el arquero con más invictos en la Argentina”, afirmó.

Esa misma exigencia es la que traslada a cada práctica, sin importar el rival de turno: "Para mí, el arco en cero con Benín es igual que el que tuve en Brasil en el Maracaná en la final, los tomo igual. Hay diferentes tipos de entrenamientos: el entrenar por entrenar, el entrenar para competir o el entrenar para ganar. Vos entrenás para ganar".

Finalmente, desactivó cualquier tipo de rumor sobre un desembarco en el plano local: "Yo jugando para Argentina juego para todo argentino. No siento ir a jugar a un club en Argentina para sentir lo que es Argentina”.

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