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Advierten que "El Niño" podría alcanzar una intensidad destructiva hacia fin de año: qué es y qué impacto tendrá en Argentina

La Organización Meteorológica Mundial anticipó que se extenderá hasta 2027, de forma crítica en nuestro país, enfocado en la región del litoral y el centro mediante lluvias torrenciales e inundaciones.
 

Por Redacción

Viernes, 04 de septiembre de 2026 a las 08:04

El fenómeno climático conocido como "El Niño" se fortalece de manera alarmante y ha puesto en alerta a la comunidad científica internacional.

De acuerdo con los últimos informes de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el evento podría alcanzar una fuerza inusitada hacia finales de este año, prolongando sus efectos destructivos incluso hasta el año 2027. 

Para profundizar en el impacto local de esta amenaza, la científica Marisol Osman, investigadora del Conicet y miembro del Centro de Investigaciones del Mar y de la Atmósfera (Sima), compartió detalles sobre el tema. 

El evento climático global que se origina por el calentamiento anormal de las aguas superficiales del Océano Pacífico ecuatorial, altera drásticamente los patrones atmosféricos y desencadena una cadena de condiciones climáticas extremas en todo el mundo. 

La masa de agua cálida se desplaza hacia las costas de América del Sur, inyectando enormes cantidades de calor y humedad a la atmósfera; esto se traduce directamente en olas de calor extremo y un aumento generalizado de las temperaturas globales. 

Esta evaporación masiva provocan lluvias torrenciales y precipitaciones sin precedentes en regiones que habitualmente son secas o templadas. 

La incapacidad de los sistemas de drenaje para absorber semejante volumen de agua de forma repentina desborda ríos y causa inundaciones catastróficas.

Al mismo tiempo ciertas zonas sufren el calor sofocante, el fenómeno altera la circulación del viento a escala planetaria, provocando de manera simultánea sequías severas e incendios forestales.

El impacto directo sobre la Argentina:

La investigadora señaló que, al no encontrarse el país en la zona de influencia directa, los efectos se miden bajo esquemas de probabilidades.

En un período convencional con presencia de este fenómeno, las chances de lluvias se elevan cerca de un 20%. Sin embargo, ante la advertencia de un evento "muy fuerte", estas probabilidades podrían llegar a duplicarse.

Geográficamente, el sector que debe encender las alarmas y activar sus comités de prevención es el este del territorio nacional, abarcando principalmente la región del litoral y la zona centro. 

En el contexto actual, la especialista Osman aclaró que es fundamental separar el fenómeno de "El Niño" del cambio climático. 

El fenómeno que cambia el clima del planeta:

Para entender este suceso de forma sencilla, se lo podría imaginar como un gran "desajuste térmico" en el motor de nuestro planeta, que es el océano. Así es como se desarrolla paso a paso:

•    El origen en el agua: Todo comienza en el Océano Pacífico Tropical (en la zona del ecuador, cerca de las costas de Perú y Chile). En condiciones normales, las aguas de esa región son muy frías. Sin embargo, por razones naturales, cada cierta cantidad de años estas aguas se calientan mucho más de lo habitual.

•    El efecto "recipiente de energía": Al calentarse tanto, esa enorme masa de agua empieza a acumular y liberar una cantidad gigantesca de energía proveniente del sol hacia la atmósfera.

•    La atmósfera responde: El océano y el aire están conectados. Cuando el agua cambia de temperatura, altera por completo los vientos y la forma en que se mueve el aire en todo el mundo.

•    El motor de las lluvias se desplaza: Toda esa humedad y calor modifican los lugares donde normalmente llueve y donde hace calor, provocando cambios extremos en zonas que están a miles de kilómetros de distancia del foco original.

Consecuencias y medidas de prevención:

Cuando "El Niño" se presenta con una intensidad fuerte, sus efectos no se limitan a un solo país, sino que alteran la vida cotidiana y la economía global.

Qué puede suceder:

•    Tormentas e inundaciones severas: En regiones como el centro y el litoral de Argentina, la probabilidad de lluvias intensas aumenta de forma drástica, provocando el desborde de ríos.

•    Sequías en otras partes del mundo: Mientras en algunas zonas llueve de más, en otros puntos del planeta el fenómeno corta las lluvias, arruinando cosechas.

•    Potenciación por el cambio climático: Si bien El Niño es un proceso natural, hoy se desarrolla sobre un planeta con efecto invernadero. Esto hace que la atmósfera retenga más calor y que las tormentas sean mucho más concentradas y destructivas que en el pasado.

También puede generar, como efecto de consecuencias anteriormente mencionadas, aumento de epidemias por mosquitos; crisis de agua potable; inseguridad alimentaria y desnutrición: Al arruinar campañas agrícolas; destrucción de infraestructura y vías de transporte; pérdida de ventanas óptimas de siembra; efecto inflacionario en los alimentos; colapso de represas hidroeléctricas; picos de demanda por calor; entre otras cuestiones.

Cómo prevenir y prepararse:

•    Monitoreo constante y alertas tempranas: El mayor peligro para las personas son las inundaciones que llegan por sorpresa. Usar los pronósticos meteorológicos para alertar a la población con días de anticipación salva vidas.

•    Cálculo de recursos y logística: Los Estados en el mundo podrían planificar de antemano cuánta ayuda material y económica van a necesitar. Esto incluye diseñar mapas de riesgo para saber qué barrios se inundarán primero.

•    Planes de evacuación ordenados: Es indispensable tener listos los refugios, los centros de asistencia y las vías de escape para trasladar a las personas más vulnerables antes de que el agua bloquee los caminos.

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