La banda de “Los Pingüi” era conocida en La Matanza por un motivo: manejaban seis búnkers narco que funcionaban prácticamente las 24 horas con una red de “bolseros” que iban rotando en turnos para evitar ser detenidos.
Tras varios meses de investigación, la Superintendencia del Tráfico de Drogas Ilícitas identificó al “Narigón”, un hombre de 43 años señalado como el jefe de la banda que tenían cuatro “points” en Virrey del Pino, uno en Ciudad Evita y otro en Pontevedra, Merlo.
Para recabar las pruebas necesarias fue clave el uso de un dron espía que registró la modalidad utilizada por la banda en uno de los búnkers.Los “clientes” llegaban en bicicleta o a pie hasta un callejón. En la abertura de una de las casas dejaban dinero y a cambio, uno de los vendedores, entregaba las dosis de droga.
Cómo resultado de seis allanamientos, los efectivos incautaron 661,2 gramos de cocaína, distribuidos en 1.653 envoltorios; 47,4 gramos de marihuana, 26 gramos de tusi y 360 pastillas de clonazepam. A su vez, secuestraron 1 escopeta marca Bataan, modelo 71, calibre 12/70 con municiones, $984.500 pesos, 500 dólares, 1 handy y dos vehículos que utilizaban como transporte.
Tanto el Narigón, como su principal socio, disponían de una estructura logística destinada al acopio, ocultamiento, fraccionamiento, transporte y abastecimiento de sustancias estupefacientes, utilizando diferentes inmuebles ubicados en inmediaciones de los puntos de comercialización.