¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

“Tomar mate todos los días nos protege del Parkinson”: investigadores revelaron los mitos y verdades sobre el consumo de la clásica infusión

Soledad Gori y Juan Ferrario, del CONICET, pusieron bajo la lupa las creencias más repetidas y algunas respuestas podrían sorprender.  ¿Es peligroso tomarlo con agua hirviendo? ¿Ayuda al rendimiento deportivo? ¿Nos da acidez?
 

Por Redacción

Miércoles, 16 de septiembre de 2026 a las 07:07

La ciencia argentina valida los beneficios del mate a través del canal especializado “Cebados de Ciencia” en Youtube. 

Conducido por la bióloga Soledad Gori y el investigador del CONICET Juan Ferrario, este espacio producido desde la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) cruza los saberes populares de la infusión con rigurosa evidencia empírica. 

En sus primeros episodios, los especialistas abordan desde mitos gástricos hasta un hallazgo histórico inédito sobre el rendimiento deportivo. Además, explican por qué colabora a la prevención de las enfermedades degenerativas.

Más allá de sus efectos inmediatos en la energía o la hidratación, la ciencia argentina ha demostrado que el mate es un poderoso aliado para la salud a largo plazo. 

Los expertos ratificaron como "verdadero" que el consumo diario de mate protege contra el desarrollo de la enfermedad de Parkinson, una afección neurodegenerativa que afecta el movimiento y el sistema nervioso.

Juan Ferrario, quien lidera investigaciones específicas sobre este tema en el CONICET, explicó que la yerba mate contiene compuestos bioactivos capaces de prolongar la vida de las neuronas dopaminérgicas, que son justamente las células cerebrales que mueren progresivamente a causa del Parkinson. 

Al actuar como un neuroprotector, la infusión ralentiza este deterioro.

Asimismo, los especialistas destacaron que este beneficio se potencia gracias a la alta concentración de polifenoles, potentes antioxidantes naturales presentes en la hoja de la yerba que superan en cantidad a los del té verde. 

Estos componentes ayudan a neutralizar el estrés oxidativo celular y previenen procesos inflamatorios crónicos. De esta manera, la evidencia científica sugiere que el hábito de tomar mate no solo cuida el cerebro, sino que también contribuye a disminuir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y metabólicas, transformando al ritual diario en una verdadera herramienta de medicina preventiva.

¿El mate causa acidez?: El veredicto químico y biológico:

Uno de los malestares más frecuentemente atribuidos al mate es la acidez estomacal. Frente al ping-pong de mitos, Ferrario dictaminó un veredicto "dudoso, tirando a falso”.

Desde el plano químico, la infusión de yerba mate presenta un pH de entre 4 y 5, mientras que el estómago humano opera de forma natural en un entorno mucho más ácido, con un pH de 2. Por ende, la infusión en sí misma no altera la acidez estomacal de un organismo sano.

Para comprobarlo y tal como explicaron, laboratorios argentinos de la ciudad de Rosario —liderados por Lucas Brun y Verónica de Di Loreto— emplearon modelos experimentales con estómagos aislados de roedores. Al someterlos al contacto con alcohol, las membranas gástricas sufrieron daños severos; sin embargo, el extracto de mate no produjo ninguna alteración celular, ni siquiera al aplicarse sobre tejidos previamente lesionados.

El factor reflujo y el peligro de la temperatura:

Si la ciencia demuestra que no daña el estómago, ¿por qué muchos consumidores experimentan acidez? Los investigadores señalan dos motivos específicos:

•    La cafeína: El mate no contiene "mateína", sino cafeína (el mismo principio activo del café). Un exceso de este compuesto relaja el esfínter esofágico inferior (la válvula que comunica el esófago con el estómago), facilitando un leve reflujo que genera sensación de ardor. 

Este efecto se intensifica en el 30% al 40% de la población que padece gastritis crónica subyacente.

•    El agua hirviendo: Consumir bebidas por encima de los 65 °C daña de forma crónica las células del esófago y la boca, elevando exponencialmente el riesgo de desarrollar cáncer. Al destruirse las barreras celulares por quemaduras, la percepción de la acidez aumenta.

Los expertos recomiendan cebar estrictamente entre los 70 °C y 80 °C. A esa temperatura, el agua disminuye su calor a lo largo de la bombilla de metal (la cual funciona como disipador térmico), ingresando a la boca a menos de los peligrosos 65 °C óptimos para la salud.

Mitos del deporte: Hidratación, rendimiento y el reflejo de succión:

El segundo bloque analizado por Cebados de Ciencia se enfoca en el rol del mate en los atletas de élite. Tradicionalmente, preparadores físicos y nutricionistas desaconsejaban su ingesta previa al ejercicio bajo la premisa de que deshidrataba debido a las propiedades diuréticas de la cafeína. 

Los científicos de la UBA derribaron este postulado catalogándolo como rotundamente falso.

Para fundamentar la falsa naturaleza diurética del mate, Juan Ferrario rastreó de forma casi detectivesca en los archivos analógicos de la Facultad de Medicina. Allí recuperó 28 trabajos científicos inéditos de 1935 liderados por nuestro primer Premio Nobel, Bernardo Houssay, y ejecutados por el Dr. Rodolfo Pasqualini. 

Estos estudios habían sido encargados por el Ministerio de Agricultura para impulsar el mercado de la yerba mate y permanecieron olvidados durante más de 80 años hasta su reciente digitalización.

En aquellos rigurosos experimentos, se midió de forma controlada la producción de orina en individuos en ayunas tras ingerir medio litro de agua o medio litro de mate cocido concentrado (preparado con 50 gramos de yerba. El resultado demostró que el volumen de orina entre ambos grupos no variaba significativamente.

La explicación radica en el balance hídrico: mientras que un shot de café concentrado aporta cafeína con muy poco líquido (activando el efecto diurético), el mate se consume de forma crónica y prolongada. 

La gran cantidad de agua ingerida compensa con creces cualquier eliminación fisiológica según estudios, transformando al mate en una bebida perfectamente hidratante antes de la competencia física. Esto es vital para futbolistas de alto rendimiento, quienes pueden perder entre 2 y 4 litros de agua por partido a través de la transpiración.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD