En España, Fernando Cuevas ideó hace quince años un sistema informal para unir a católicos practicantes que buscan casarse.
Este método, que él mismo gestiona en Valencia, ya produjo 1.280 matrimonios. Todos los enlaces se mantienen sin divorcios hasta el momento según trascendió.
El sacerdote recibe pedidos por WhatsApp y elige a los participantes bajo criterios estrictos de fe y compatibilidad.
Según medios locales, la iniciativa surgió cuando un fiel se acercó con la intención de conocer a alguien para casarse. Cuevas, sacerdote del Opus Dei, organizó el encuentro y vio allí una oportunidad. Así comenzó un sistema que, con el tiempo, sumó seguidores y pedidos constantes.
Quienes buscan pareja acuden a él por recomendación o porque conocen su trabajo. Cuevas sistematizó el proceso y ahora recibe solicitudes de jóvenes y adultos que le piden ayuda de todo el mundo y él la organiza.
El sacerdote maneja los pedidos personalmente y evalúa cada caso antes de proponer un encuentro.
Requisitos para quienes desean participar:
El sistema posee requisitos claros. Según el mismo Cuevas explicó, exige que los interesados tengan más de 22 años, sin límite superior de edad. El único requisito excluyente es ser católico practicante e ir a misa los domingos. Este criterio es inflexible. El sacerdote selecciona a quienes cumplen el perfil y descarta a quienes no sostienen una fe activa.
Además del requisito religioso, Cuevas establece condiciones personales. Prefiere que el hombre sea más alto y dos o tres años mayor que la mujer.
El sacerdote también privilegia la proximidad geográfica para facilitar los encuentros.
Una alternativa al casamentero tradicional:
El sistema de Cuevas recuerda a la figura histórica del casamentero, pero con una adaptación a la vida moderna. La diferencia con las aplicaciones de citas actuales es clara.
Existen plataformas para católicos, pero el sacerdote ofrece un trato personalizado y un seguimiento que, según sus palabras, busca asegurar la compatibilidad.
Resultados y testimonios:
Cuevas aseguró públicamente que, hasta la fecha, formó 1.280 matrimonios y que ninguno terminó en divorcio. El éxito del método se atribuye a la selección cuidadosa de los participantes y al compromiso de fe que exige.
El sacerdote sostiene que el acompañamiento y la exigencia de práctica religiosa fortalecen los vínculos que ayuda a formar.
El sacerdote, nacido en Ibiza, actúa en Valencia y recibe consultas de fieles de la región. El método se convirtió en una referencia dentro de la comunidad católica local.
El caso de Fernando Cuevas abre el debate sobre el papel de la religión en la vida afectiva y la búsqueda de pareja.
El sacerdote se consolidó como un referente para quienes buscan una relación bajo valores tradicionales y con una guía personal. La historia continúa sumando interesados y solicitudes en Valencia pero la novedad atravesó fronteras y el mundo quiere saber más del método.