Los delincuentes tenían todo estudiado: sabían que cerca de las 21:15 pasaba una formación y se bajaba la barrera. Esperando que el tren termine de cruzar, estaba un joven delivery en su Honda Wave 110, que fue sorprendido por cuatro motos con ocho delincuentes.
Los ladrones lo golpearon de forma salvaje, lo pusieron a correr y se quedaron con la moto. La presencia de los asaltantes desató el pánico entre el resto de los coches que apenas vieron despejada la vía, avanzaron.
La violencia secuencia ocurrió en Llorente y Tinogasta, cerca de la Ruta 21 en González Catán, partido de La Matanza. El delincuente encargado de llevarse la motocicleta no podía arrancarla y fue apurado por uno de los cómplices que estaba preocupado por emprender rápido la fuga.
Pese a la extrema violencia del ataque y al peligro que corrió su vida, el trabajador logró regresar a su hogar sin lesiones físicas de gravedad. Sin embargo, la pérdida de su vehículo representa un duro golpe económico, ya que constituía su principal medio de subsistencia diario.
Ante la falta de novedades sobre el paradero de la Honda Wave, la familia solicitó por redes sociales la colaboración de la comunidad.