La periodista Abigail Luna recibió una llamada de un número privado y advirtió rápidamente que se trataba de un intento de estafa. Sin embargo, en lugar de cortar la comunicación, decidió continuar el diálogo y terminó preguntándole al delincuente por su situación en prisión, la condena que cumple y el delito por el que fue detenido.
El hecho ocurrió el martes cerca de las 9.40, cuando Luna recibió una llamada de un número privado. La periodista tiene bloqueadas las llamadas publicitarias y aquellas vinculadas con cambios de servicios de empresas, por lo que atendió sin sospechar nada raro.
"Atendí confiada pensando que era del trabajo o de una compra de la tarjeta que había hecho. Empecé a escuchar ruidos extraños y me di cuenta que era una estafa porque al hombre le costaba armar una frase coherente. Me pareció algo tragicómico, pero me sorprendió la honestidad y la impunidad con la que me reconoce que es un delincuente", contó Abigail.
El hombre se presentó como supuesto empleado del área de servicio y soporte técnico de Personal e intentó convencerla de que su línea telefónica estaba a punto de ser suspendida.
—Nos estamos comunicando de lo que sería el área de servicio y soporte técnico de su compañía —se presentó el estafador.
—¿Cuál compañía? —quiso saber la periodista.
—Su compañía Personal. El motivo de mi comunicado es para informarle que su número de línea está programado para una suspensión de 72 horas hábiles. ¿Le explico el motivo? Hace cinco minutos nos ingresa una alerta en el sistema para avisarnos que su número de línea se ha vinculado a un dispositivo iPhone a nombre de Antonela Joana Medina. El sistema quiere verificar y validar si usted como propietaria de la línea ¿ha permitido que esta persona se vincule con su mismo número telefónico? —preguntó el estafador.
—No —respondió la periodista.
—¿Tenés conocimiento hacia la femenina vinculada? —preguntó de nuevo.
—No —contestó Luna.
—Déjeme explicarle mejor para que usted entienda —quiso continuar el hombre.
Pero la periodista decidió cambiar el rumbo de la conversación y le preguntó directamente por su situación en prisión.
—¿Te puedo preguntar cómo está el tema ahí en el penal? ¿La estás pasando bien? ¿Cuánto te dieron de condena? Eso quiero saber —le preguntó.
La respuesta del hombre terminó confirmando las sospechas de Luna y aportó un dato inesperado sobre el lugar desde donde realizaba la llamada.
—Quedé con seis años, ya llevo dos y tres, ponele que a los tres ya me corresponde una salida transitoria, la paso bien. Con las estafas podemos traer encomiendas, porrito, la choreamos así —confesó el delincuente desde la cárcel.
Lejos de finalizar la comunicación, Luna volvió a interrogarlo sobre el delito que había cometido.
—Te quiero hacer otra pregunta honesta, ¿qué fue lo que hiciste? —quiso saber.
—Robé, somos todos delincuentes acá, somos todos chorros, así le robamos a los ricos —respondió el hombre.
La conversación continuó en un tono insólito, mientras el estafador intentaba justificar su accionar.
—Yo soy re pobre también, amigo —le dijo la periodista.
—Bueno, qué sé yo, yo marco numeritos al azar, caiga quien caiga, viste como CQC es esto —respondió el estafador.
Ante esa respuesta, la periodista se rio y decidió finalizar la comunicación.
—Suerte, amigo —lo despidió.
—Por lo menos te saqué una sonrisa. Que tengas muy buenos días —respondió el ladrón antes de finalizar la llamada.
El posteo de la periodista
Luego de la insólita conversación, Luna compartió el hecho en sus redes sociales. "Me quisieron estafar y los grabé porque me hicieron reír un poco con la idiotez con la que me quisieron garcar. Así, el tipo en el penal se gana unos manguitos para el porro, según me contó. Ahí va. Por eso los chorros no tienen que tener celular, ¿todavía necesitan un dibujito?", escribió la periodista.