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El “Súper Niño”: el fenómeno meteorológico que podría llevar a las lluvias hasta 90% por encima de lo normal en diciembre

Expertos anticipan un período de presipitaciones más frecuentes en el centro-este y noreste del país, con especial impacto en Buenos Aires y el Litoral.
 

Por Redacción

Lunes, 24 de agosto de 2026 a las 08:01

Un fenómeno excepcional, que podría ubicarse entre los episodios de El Niño “más intensos” registrados desde 1950, se proyecta para la primavera y el verano 2026/27. 

Según un informe del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires, existe una probabilidad superior al 90% de que el actual evento evolucione hacia una intensidad “Muy Fuerte”, considerando que buena parte del territorio bonaerense ya cuenta con una elevada acumulación de agua en los suelos. 

De 92 municipios relevados, 58 superaron durante este año al menos una de sus medias mensuales históricas de precipitaciones, mientras que otros cinco distritos aparecen con los mayores excedentes.

Con El Niño ya instalado y una anomalía de casi 2° en el Pacífico ecuatorial, Argentina se prepara para una primavera y un verano con más lluvias y tormentas, un escenario que amenaza con crecidas de ríos, inundaciones en la provincia de Buenos Aires y cambios forzados en la producción agropecuaria.

El riesgo no se limita al pronóstico estacional. Según distintos profesionales, el problema no pasa por tormentas más intensas que en otros años, sino por su mayor frecuencia, una acumulación que termina por saturar los suelos y desbordar la capacidad de drenaje.

Las áreas más expuestas serán el noreste y el centro-este del país, con foco en Buenos Aires y la región del Litoral. El episodio actual se desarrolla en un contexto de calentamiento global, una condición que puede potenciar sus efectos. 

Las lluvias hasta 90% por encima de lo normal en diciembre:

Tal como detalló el periodista Juan Pablo Marino, la región núcleo se prepara para un trimestre crítico: un algoritmo elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario, con datos de 36 estaciones de la red GEA/BCR y 10 modelos climáticos, proyecta lluvias muy por encima de los niveles habituales entre octubre y diciembre.

“Octubre: cerca de 30% más de lluvias. Noviembre: alrededor de 70% más. Diciembre: hasta 90% por encima del promedio”, puntualizó.

Y continuó: “El fenómeno ya está instalado: la anomalía de temperatura superficial del Pacífico se ubica en 1,8°C, frente a 1,25°C un mes atrás. Las proyecciones contemplan un pico de entre 2°C y 3°C, con un escenario comparable al Niño fuerte de 2015/16”.

Según el periodista, la mayor preocupación no es solo cuánto llueva, sino la recurrencia de las precipitaciones: Menos días de piso y de buen tiempo para trabajar; Riesgo de demoras en la siembra de soja de primera; Dificultades para cosechar trigo y sembrar soja de segunda.

Asimismo, el maíz tardío aparece como uno de los cultivos más expuestos a anegamientos. También aumenta la probabilidad de olas de calor en el verano.

Uno de los eventos más intensos de los últimos años:

En una entrevista brindada, Marisol Osman, investigadora de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y del Conicet, especializada en predicción climática, analizó el alarmante avance del fenómeno meteorológico conocido como el "Súper Niño". 

Durante el encuentro, la especialista advirtió que las proyecciones de los principales modelos climáticos indican un calentamiento anómalo y significativo del océano Pacífico, un factor clave que amenaza con transformar este evento en uno de los más severos y con mayor impacto de las últimas décadas en la región.

Según explicaron los expertos, esta interacción extrema entre el océano y la atmósfera se traducirá en un incremento drástico de la humedad y en un régimen de lluvias muy superiores a los valores habituales para el periodo comprendido entre septiembre y diciembre, extendiéndose incluso hacia el verano. 

Ante un panorama que eleva sustancialmente el riesgo de inundaciones, crecidas de ríos y eventos meteorológicos de fuerte intensidad, el consenso científico subraya la urgencia de fortalecer la infraestructura hídrica, la prevención sanitaria y los planes de contingencia locales. 

La premisa transmitida por los especialistas de cara a los próximos meses es contundente: la clave ya no radica en alarmarse, sino en estar debidamente preparados.

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