Con más de dos décadas en la ficción y los escenarios, Emilia Attias es una de las actrices más reconocidas de su generación. En una entrevista para el ciclo “Hay Amor” con Nacho Elizalde, no se guardó nada y profundizó sobre una herida reciente: la separación con el Turco Naím.
“Lo ví en una fiesta electrónica, yo era re chica, tenía quince años y me magnetizó”, recordó. “Al tiempo me llaman para hacer una de las cámaras ocultas de VideoMatch y estaba él, qué tenía 20 años más”, agregó la modelo.
“Al principio no quería saber nada por mi edad y yo le insistí”, recordó Attias. “Me dijo sos pendeja, vas a querer, después me voy a reenganchar con vos y a los dos años te vas a ir a la mierda”, relató. “Sé lo que quiero. Siempre fui igual. Si no quiero estar acá, quedate tranquilo que no voy a estar”, le dijo de forma fulminante.
Attias también reveló un dato poco conocido: “Tuve tres casamientos, por civil, por iglesia y por la religión candomblé, de los umbandas”. Al respecto contó que fue una celebración de día, con pocos invitados y en la playa. “Fue superfestivo y de energizar”, agregó.
Attias fue una de las actrices recurrentes de los ciclos de Cris Morena. La productora la conoció a partir de una temprana participación en Bailando por un sueño. “Me fue muy bien en el certamen y ella me dijo: "Ay, me encanta ese brillo que tenés en los ojos, esa, esa travesura que veo en tus ojos, a la vez esa pureza".
“Y ella como superconfió en mí. Nico Vázquez, un amor, la manera en la que me llevó, me contuvo. Y él le dijo a Cris: ´es ella´. Es gran responsable de que yo también sea lo que soy y que haya sido la protagonista de Casi Ángeles. Me acuerdo que dijo: "Para mí tiene unos ojos que son una ventana que transmite muchas emociones".
Otro de los grandes hitos de su vida fue el nacimiento de su hija Gina, en 2024. Sin embargo, fue un proceso largo y costoso. Attias recordó la tensa secuencia en la que se enteró que estaba embarazada.
“A los 30 años o 29 me empiezo a sentir mal, muy mal... Empecé a descomponerme, pasó una semana y seguía vomitando. Olía un olor a cualquier cosa y vomitaba. Bajé 5 kg en un mes sin saber qué era”, recordó.
“Cuando me siento mal y voy a la guardia les digo todos los síntomas. La médica de la guardia me dice: "Para mí estás embarazada, ¿no lo pensaste?". Y yo, cansada de vomitar, le digo: "Mira, yo hace 8 años que no me cuido, tengo que hacer un tratamiento hormonal para poder quedar embarazada... No me hagas pasar por eso otra vez”, relató Attias.
Al comprobar que estaba efectivamente embarazada, recordó que se quedó en shock: “Lo miro y le digo "estoy embarazada". Nunca lo vi más blanco a él. Me empezaron a temblar las piernas, pero los dos teníamos una sonrisa de oreja a oreja. Mucho shock porque lo recontra deseábamos”, concluyó.