Marta Fort pasó por Otro Día Perdido, el ciclo conducido por Mario Pergolini y en una hora de charla dejó varios títulos vinculados a su vida y también a su papá, una de las grandes figuras que tuvo la TV y el espectáculo.
"El momento que usaba mi papá para pensar y ponerse profundo era cuando cagaba", reveló en relación a Ricardo. “¿Entendés que es televisión nacional, no?”, le preguntó un descolocado Pergolini.
A pesar de ser parte de una familia dueña de una importante empresa, Marta contó que fue cajera de un supermercado Día, puesto al que jugaba cuando era chica con las muñecas Barbie.
“Vi a una señora robar un aceite de oliva y ahí aprendí que era caro”, relató. “A ver, mostrame la bolsita”, le dijo.
Martita también profundizó en el terreno del amor y las parejas. En ese sentido, recordó la vez que Martín Cirio, la Faraona, organizó un concurso para conseguirle pareja pero fracasó porque todos los participantes eran homosexuales. “Son todos butos”, remató.
¿Cómo es su pareja ideal? "Me gustan morochos, altos, tatuados, finos y con cara de turro", enumeró. “Cuánto más cara de bandido, mejor”, agregó. Sin embargo aclaró que no banca los tatuajes en la cara. “Me gustan los finos con calle”, explicitó.
Uno de los exabruptos que tuvo la hija del chocolatero fue cuando Pergolini le preguntó si extrañaba a su papá. “¿Qué es esa pregunta pelotuda?”, dijo despertando las risas de la tribuna y del estudio.
"Extraño a mi papá, pero me siento protegida por él. Siento que es mi guía. Me gusta seguir el legado", aseguró.
Fort también tuvo tiempo para blanquear en vivo un romance con un uruguayo. "Se está enterando ahora", comentó entre risas.