Agustín Creevy lanzó un nuevo capítulo de su vlog al que llamó “Anduve en moto con Migue Granados”. Sin embargo, más allá de la charla y el viaje, la nota se viralizó por una insólita escena.
“Prometeme una cosa, sí se larga a llover a cántaros, seguimos comiendo como si no lloviera”, planteó Migue. Dicho y hecho, en medio de la charla, el cielo se vino abajo. “Quiero que se largue por el vídeo y tener esa imagen tipo LaLaLand”, había dicho Granados cuando cayeron las primeras gotas.
Migue reveló que intentó jugar al rugby durante un tiempo luego del épico Mundial 1999 de Los Pumas ya liderados por el histórico Agustín Pichot. “No me animaba, tenía miedo que me golpearan”, confesó luego.
En otra parte de la charla, conversaron sobre su rol en OLGA. “Yo no soy empresario, no me gusta el rótulo, no pienso como tal ni tengo el criterio para hacerlo. Cuando me vinieron a buscar me dijeron, `Queremos que el canal seas vos. Dame un pedazo de canal, déjame ser inversor y vamos con eso´”.
En referencia a cómo se percibe dentro de la industria, planteó que “cuando me dicen streamer le digo: “Prefiero que me digas padre de familia”. Y continuó: Streamer es otra cosa... nosotros hacemos tele en YouTube, es una puesta muy parecida a la tele con la mesa radial”.
El humorista también habló sobre sus cambios corporales. “Me puse las pilas porque estaba por cumplir 40, tengo dos pibes y quería estar más cómodo, ni siquiera por salud, te diría por comodidad”, relató.
“Bajé 20 y pico a fuerza de dieta y gimnasio, déficit calórico. Me adjudicaron el Ozempic, pero no me animé... eso lo estoy logrando con voluntad”, aclaró.