Acostumbrados a que vecinos del edificio toquen timbre a cada rato, un empleado abrió la puerta y se encontró con dos sujetos que, armados y a cara descubierta, lo obligaron a sentarse y lo amenazaron.
El hecho ocurrió en una administración de consorcios, ubicada en un edificio de 10 pisos sobre la calle José Ignacio Gorriti al 100, en el partido de Lomas de Zamora.
Uno de los ladrones se encargó de reducirlo mientras el otro le pedía información de donde estaba el dinero. Entre medio, amenazaron varias veces con golpearlo y dispararle en la cabeza. El empleado, en shock, reveló la ubicación de la caja y la contraseña.
Aunque la víctima no se resistió, uno de los ladrones ató sus manos con una cuerda y lo amordazó. En el asalto, que duró menos de 2 minutos, agarraron $3.500.000 de pesos y una computadora de la oficina.
A pesar de la precisión y la evidente experiencia de los ladrones, ingresaron a cara descubierta, por lo que sus rostros fueron grabados en primer plano por las cámaras de la oficina.
Según relató la víctima, se arrastró como pudo hasta el pasillo donde una vecina lo ayudó a liberarse de las mordazas.