Cuatro delincuentes armados irrumpieron en un almacén de barrio en Mar del Plata, redujeron y golpearon a las empleadas, las amenazaron de muerte para exigirles el dinero de la recaudación y escaparon con la caja registradora, mercadería y los teléfonos celulares de las víctimas. El violento asalto, que duró unos seis minutos, ocurrió menos de un mes después de otro robo sufrido por el mismo comercio.
El hecho se registró el sábado, cerca de las 21.50, en el almacén ubicado sobre la calle Rosales al 5100, en el barrio El Progreso.
Según quedó registrado por las cámaras de seguridad del local, cuatro delincuentes encapuchados y con guantes ingresaron al negocio mientras un quinto integrante de la banda aguardaba al volante de un Peugeot 308 blanco, con vidrios polarizados y sin patente.
Las imágenes muestran cómo los asaltantes obligaron a las dos empleadas a tirarse al piso mientras las apuntaban con un arma de fuego y las intimidaban con un hierro.
"Quedate quieta, tirate al piso. Dame toda la plata. Decime dónde está la plata o te mato", les gritaban los delincuentes, mientras una de las trabajadoras respondía una y otra vez: "No hay plata".
En medio del asalto, uno de los ladrones cruzó el mostrador, les dio patadas a las víctimas, las golpeó y arrancó de cuajo la caja registradora con el dinero que había en su interior.
Además del efectivo, la banda robó bebidas gaseosas, bebidas alcohólicas, hamburguesas y otros productos del comercio, que fueron cargando en bolsos que habían llevado para concretar el golpe.
Antes de escapar, los delincuentes también les sustrajeron los teléfonos celulares a las empleadas. "Otra vez no, mi celular", alcanzó a lamentarse una de las víctimas mientras observaba cómo huían. Los cinco asaltantes escaparon a bordo del Peugeot 308 y, hasta el momento, no fueron detenidos.
Una de las empleadas, identificada como Magalí, relató que el episodio se extendió durante unos seis minutos y aseguró que el miedo fue constante por las amenazas de los delincuentes.
"Nos dijeron que si no hacíamos caso nos mataban. Fueron seis minutos en los que uno no sabe qué va a pasar. No nos negamos y les dijimos dónde estaba el dinero, pero no es justo", expresó.
La trabajadora recordó además que el almacén ya había sido asaltado el pasado 9 de junio, por lo que se trató del segundo robo sufrido por el comercio en menos de un mes.
Tras el nuevo hecho de inseguridad, las víctimas reclamaron mayor presencia policial en la zona y cuestionaron el accionar de los efectivos que acudieron al lugar luego del asalto.