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Narcos paraguayos con ametralladoras y 3 anillos de seguridad: cayeron con 1.500 dosis de pasta base

Montaron dos bunkers en el medio de la nada, se movían en remís y estaban custodiados por soldaditos las 24 horas. Hubo siete detenidos. 

Por Redacción

Viernes, 26 de junio de 2026 a las 07:43

Una organización dedicada a la venta de droga que operaba bajo un esquema de seguridad militarizado, con centinelas armados, controles de acceso para los compradores, equipos de radiocomunicación y armas de guerra, fue desarticulada tras una extensa investigación desarrollada en los partidos bonaerenses de Berazategui y Florencio Varela, donde fueron detenidos siete narcos durante una serie de allanamientos simultáneos.

 



El operativo fue llevado adelante por efectivos de la Policía Departamental y de la Comisaría Cuarta de Berazategui. El procedimiento fue coordinado por la Superintendencia AMBA Sur I, a cargo del comisario general Gregorio Martínez, con intervención del jefe Departamental de Berazategui, comisario mayor Javier Garro, del comisario Bauza y personal de calle.

La pesquisa permitió reconstruir el funcionamiento de la organización conocida como "Los Paisas", cuyos integrantes montaron dos centros de venta de drogas en predios abiertos denominados "Campo La Vasca", en la localidad de El Pato, y "El Basural", en Ingeniero Allan, partido de Florencio Varela.

Según informaron fuentes policiales, la investigación comenzó a partir de un dato reservado que alertaba sobre la posible venta de estupefacientes en ambos lugares. A partir de esa información, los efectivos iniciaron tareas de inteligencia, vigilancia encubierta y relevamiento de información mediante entrevistas reservadas con vecinos, quienes confirmaron la intensa actividad delictiva que se desarrollaba diariamente en esos predios.

Las averiguaciones permitieron establecer que la organización estaba integrada presuntamente por ciudadanos paraguayos y que había desarrollado un sofisticado sistema de comercialización con una estructura jerárquica perfectamente definida, en la que cada integrante cumplía funciones específicas para garantizar la seguridad del negocio ilegal.

Los investigadores determinaron que la operatoria comenzaba todos los días alrededor de las 19, cuando seis integrantes ingresaban al denominado Campo La Vasca transportando mochilas que contenían armas de grueso calibre, equipos de comunicación Handy y la droga ya fraccionada para su venta.

Antes de que comenzara la comercialización, uno de los integrantes, identificado por la organización como "Soldado 01", recorría todo el predio para comprobar que no hubiera presencia policial ni personas ajenas a la banda. Una vez finalizada esa inspección preventiva, permanecía junto a los cabecillas como custodio armado.

El denominado "Soldado 02" se apostaba a unos cien metros del acceso principal, sobre la continuación de la calle 505, donde recibía a los compradores, organizaba el ingreso y los sometía a una inspección visual obligándolos incluso a levantar sus prendas para comprobar que no portaran armas o dispositivos que pudieran comprometer la actividad de la organización. Durante toda la maniobra mantenía contacto permanente mediante un equipo de radiocomunicación.

El tercer integrante permanecía en una curva previa al sector de venta y solamente permitía avanzar a los compradores cuando recibía la autorización de los jefes de la organización.

Mientras tanto, otros dos integrantes recorrían el perímetro del predio y cumplían funciones de vigilancia permanente, alertando mediante los handys cualquier movimiento considerado sospechoso.

Superados esos controles, los compradores accedían al centro del predio, donde operaban directamente los cabecillas, conocidos como "KP" o "El Patrón". Según la investigación, los líderes alternaban semanalmente sus funciones entre vendedores, recaudadores y custodios armados para evitar una exposición permanente de las mismas personas.

Las fuentes indicaron que durante las operaciones de venta los jefes exhibían abiertamente ametralladoras y pistolas de grueso calibre como mecanismo de intimidación hacia quienes concurrían a comprar la droga.

La pesquisa también permitió establecer que los principales integrantes eran trasladados al inicio y al final de cada jornada por remiseros vinculados a la organización, quienes les garantizaban movilidad y reducían el riesgo de ser identificados.

Los investigadores comprobaron además que, una vez concluida la actividad en Campo La Vasca cerca de las 23, toda la estructura criminal se trasladaba hacia un segundo punto de venta denominado "El Basural", en Ingeniero Allan, donde repetían exactamente el mismo esquema operativo durante la madrugada.

Con las pruebas reunidas a lo largo de la investigación, la Justicia ordenó seis allanamientos simultáneos que fueron realizados con la participación de personal de la Fuerza de Operaciones Especiales (FOE), dos escalones del Grupo Halcón, dos grupos GAD y efectivos del GTO de distintas dependencias policiales.

Como resultado de los procedimientos fueron detenidos Ramón Isidro Saucedo (54), Natalia Cecilia Conte (39), Leonardo De Lima Candio (36), Franco Alana Conte (23), Francisco Miguel Ramírez (22), Matías Ezequiel Ramírez (26) y Damián Marcelo Correa (26), quienes quedaron imputados en la causa.

Durante los allanamientos fueron secuestradas siete armas de fuego, entre ellas una ametralladora Halcón modelo ML63 calibre 9 milímetros, dos pistolas semiautomáticas Bersa Thunder 9 milímetros —una de ellas con numeración suprimida—, un revólver calibre .44, un revólver Doberman calibre .32 largo sin numeración, un revólver calibre .357 Magnum y otro revólver con numeración suprimida, además de abundante munición.

Los efectivos también incautaron siete equipos de radiocomunicación Handy con sus cargadores, balanzas de precisión, elementos de corte y fraccionamiento, mochilas utilizadas durante la operatoria, teléfonos celulares y prendas de vestir empleadas por los integrantes de la organización.

En materia de estupefacientes, el operativo permitió secuestrar 1.495 dosis de pasta base listas para su comercialización, con un pesaje total informado oficialmente de 210,1 gramos.

Fuentes policiales calificaron el resultado del procedimiento como "altamente positivo", al considerar que permitió desarticular una organización que había instalado un sistema de venta de drogas con una logística poco habitual, basada en estrictos controles de acceso, vigilancia armada permanente y una estructura jerárquica similar a la de un dispositivo militar para proteger la comercialización de estupefacientes.

Los siete detenidos fueron puestos a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción N° 20 de Berazategui, que en las próximas horas resolverá su situación procesal.

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