La Policía Federal Argentina desarticuló una organización criminal dedicada a cometer robos bajo la modalidad conocida como "viuda negra", tras una investigación que permitió detener a cuatro sospechosos acusados de protagonizar un violento asalto ocurrido en octubre de 2023 en un departamento del barrio porteño de Palermo.
Los procedimientos fueron realizados por agentes del Departamento Federal de Investigaciones (DFI), bajo la supervisión del Ministerio de Seguridad Nacional, mediante cinco allanamientos simultáneos en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires.
Como resultado del operativo fueron detenidas tres mujeres y un hombre, señalados como integrantes de una banda que actuaba de manera organizada para captar víctimas mediante engaños y luego concretar los robos.
El encuentro que terminó en una violenta emboscada
La investigación reconstruyó que todo comenzó la noche del 21 de octubre de 2023, cuando un ciudadano uruguayo de 29 años acordó encontrarse con dos mujeres en su departamento de Palermo. A una de ellas la había conocido días antes a través de Instagram, donde utilizaba el apodo de "Pipi".
El encuentro transcurría con aparente normalidad mientras compartían bebidas alcohólicas. Sin embargo, la víctima declaró posteriormente que notó un sabor extraño en las bebidas, aunque el plan criminal tomó un rumbo diferente al habitual.
En lugar de esperar que el hombre perdiera el conocimiento, una de las mujeres salió del departamento con la excusa de comprar más alcohol.
Minutos después regresó acompañada por un hombre de contextura robusta y otra mujer, quienes ingresaron directamente al departamento.
Según la reconstrucción judicial, apenas entraron comenzaron a agredir violentamente al dueño de la vivienda. Lo golpearon, le provocaron cortes y lo redujeron para apoderarse de dinero en efectivo, tarjetas bancarias y distintos objetos de valor.
Tras concretar el robo, toda la banda escapó en una camioneta 4x4 que los esperaba en las inmediaciones del edificio.
La investigación que permitió identificar a toda la banda
A partir de la denuncia, el Departamento Inteligencia contra el Crimen Organizado (DICCO) inició una extensa investigación por orden del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 5.
Los detectives realizaron tareas de inteligencia, seguimientos, análisis de cámaras de seguridad y cruzaron información aportada por el Centro de Monitoreo Urbano de la Policía de la Ciudad.
Uno de los elementos más importantes fue el testimonio de la propia víctima, quien aportó el perfil de Instagram de la mujer con la que había coordinado el encuentro.
A partir de ese dato, los investigadores lograron reconstruir los movimientos de todos los sospechosos, identificar la camioneta utilizada para escapar y establecer el rol que cumplía cada integrante dentro de la organización.
La pesquisa permitió determinar que la banda funcionaba con una estructura claramente organizada. Mientras algunas integrantes captaban a las víctimas a través de redes sociales y generaban vínculos de confianza para concretar las citas, otros miembros aportaban la logística y participaban directamente de los robos.
Con el avance de la causa, los investigadores lograron identificar a los cuatro sospechosos y establecer sus domicilios.
Cinco allanamientos y un importante secuestro de dinero, armas y celulares
Con las pruebas reunidas, el juez Carlos Federico Cociancich ordenó la realización de cinco allanamientos simultáneos en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires.
En los procedimientos participaron efectivos del Departamento Federal de Investigaciones junto a grupos especiales de irrupción de la Dirección General de Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE) y dos Unidades de Contención de la Dirección General de Orden Urbano y Federal.
Durante los operativos fueron detenidos un hombre y tres mujeres, quienes quedaron a disposición del magistrado interviniente.
Además, la Policía secuestró una pistola calibre .380 con varias municiones, once teléfonos celulares, una PlayStation 5, la camioneta presuntamente utilizada durante el asalto, 2.284.000 pesos, 1.100 dólares, un televisor, tres relojes de alta gama, un pasaporte y documentación considerada de interés para la investigación.
Ahora, los investigadores avanzarán con el peritaje de los teléfonos y del resto de los elementos secuestrados para determinar si la organización participó en otros robos bajo la modalidad "viuda negra" y si existen más integrantes que todavía permanecen prófugos.