Eran las 4:30 de la mañana y una mujer esperaba el colectivo en Dorrego y Pravaz para ir a trabajar. De un momento a otro, apareció un hombre que vestía un camperon con capucha. El sospechoso se la quedó mirando y tuvo cuidado de no hacer ruido.
Cuando vio su oportunidad, la agarró por detrás y comenzó a llevarla a la fuerza hasta la esquina por dónde venía acercándose un auto. De milagro apareció otro coche y entre eso y el grito de la víctima, el atacante se fugó junto al cómplice. Un vecino la refugió y pidió que llamen a la policía.
La misma noche y en la misma manzana, otra cámara de seguridad registró un segundo ataque. El hombre utilizó el mismo modus operandi: se acercó por detrás a una chica que caminaba hasta su casa y la arrastró unos metros.
“Hace dos meses me quisieron robar y me abrieron la cabeza a culatazos, hoy me quisieron meter directamente en un auto, ¿que falta que pase para que alguien pueda hacer algo?”, dijo indignada en sus redes.
Además, dejó un mensaje para las mujeres: “Por favor cuídense chicas, no anden solas porque no saben si un día normal en el que van a trabajar pueden volver con vida. Es tristísimo tener que vivir alerta todo el tiempo del exterior por culpa de la poca seguridad que existe."