Cuatro delincuentes menores de edad irrumpieron en una vivienda de la localidad bonaerense de González Catán tras descolgarse desde los techos, golpearon con un martillo al dueño de casa y mantuvieron amenazada a una mujer y a su hijo de 4 años durante una violenta entradera ocurrida a la madrugada.
El asalto fue relatado por Natalia, madre del niño, quien describió los minutos de terror que vivió junto a su familia mientras dormían en su vivienda de La Matanza.
“Empiezo a escuchar pasos arriba del techo, me pareció raro. Miro la cámara y ya estaban por saltar. Desperté a mi pareja y le dije: ‘Hernán, levantate que están por entrar’”, contó la mujer.
Los ladrones, de entre 14 y 16 años, forzaron el ingreso a patadas mientras el dueño de casa intentaba sostener la puerta para impedir que entraran.
“Vio que estaban gatillando, que no salían las balas y lograron entrar. Si esas balas salían, era otra historia”, afirmó Natalia sobre el dramático episodio.
De acuerdo a su relato, una vez dentro de la vivienda los delincuentes redujeron a Hernán, lo tiraron al piso, le pegaron un martillazo en la cabeza y lo maniataron con cinta en las muñecas y en las piernas mientras revisaban toda la casa en busca de objetos de valor.
En paralelo, uno de los asaltantes permaneció apuntando con un arma a Natalia y a su hijo Dylan, de 4 años, que lloraba aterrorizado por la situación.
“Me quedé abrazándolo en la pieza porque estaba muy asustado y escuchaba al papá gritar. Yo le decía al delincuente: ‘No me apuntes, por favor, que mi hijo lo está mirando’. Él me respondía: ‘Tranquila, si nos dan todo no les va a pasar nada’”, relató.
La mujer aseguró que el niño les repetía entre lágrimas: “Mamá, tengo miedo, por favor vamos a dormir”.
Antes de escapar, los delincuentes cargaron los elementos robados en bolsas negras, mochilas y hasta en una bolsa de material que encontraron en el patio.
Según detalló la víctima, se llevaron ropa, zapatillas, ojotas, perfumes, electrodomésticos, una planchita, un secador de pelo, ropa interior y el teléfono celular de la mujer, entre otros objetos.
La familia quedó en estado de shock tras el violento episodio y reclamó mayor seguridad ante la reiteración de hechos delictivos en la zona.