El Monumental será el escenario de un cambio que el fútbol porteño no ve desde finales del siglo pasado. Por primera vez desde 1998, River Plate recibió el visto bueno de los organismos de seguridad para vender bebidas alcohólicas durante un partido oficial y encendió alarmas.
La iniciativa, que se implementará para el encuentro frente a Tigre por la cuarta fecha del Torneo Apertura, marcará un quiebre en la gestión de los estadios en la Ciudad de Buenos Aires y buscará transformar la jornada bajo un modelo de mayor “confort” para el espectador pero con la necesidad de tomar los recaudos correspondientes.
Esta decisión terminará con una prohibición que comenzó en mayo de 1998, cuando la Ley 24.788 y el Decreto 1032 prohibieron el alcohol en los estadios y en un radio de 500 metros a la redonda. En aquel entonces, la normativa buscó frenar la escalada de violencia entre las hinchadas y mejorar el orden público durante los espectáculos deportivos.
¿Se venderá alcohol en todo el estadio?
La implementación de esta prueba piloto seguirá un protocolo de máximo control para evitar cualquier tipo de incidente. La venta no será generalizada, sino que se limitará a zonas internas delimitadas como los palcos 360, los espacios de “hospitality” y sectores específicos de las plateas San Martín y Belgrano.
¿Cómo comprar y qué límites existen?
Para acceder a una bebida, los socios deberán ser mayores de 18 años y realizar una compra nominal y anticipada a través de RiverID, con un límite de ocho horas antes del inicio del juego. Además, el club restringirá el consumo a dos vasos por persona y prohibirá estrictamente el traslado de los envases hacia las tribunas generales.
¿Por qué River?
Según trascendidos, porque cumple con criterios objetivos: antecedentes de comportamiento, infraestructura y controles de seguridad adecuados. Es el único estadio que hoy tiene ingreso a través de “FaceID”.
Controles a la salida del partido:
El Gobierno de la Ciudad también participará del operativo con monitoreo permanente y controles de alcoholemia obligatorios a la salida del estadio.
Como trascendió, si la prueba piloto es exitosa, el Poder Ejecutivo evaluará impulsar un proyecto de ley para habilitar un modelo regulado en el resto de los estadios porteños.
Antecedentes de la cerveza en las canchas:
El regreso de la cerveza a las gradas tuvo antecedentes cercanos, aunque con diferencias. En 2022, el estadio de Estudiantes de La Plata permitió la comercialización, pero se trató de una versión sin alcohol, al igual que el ensayo que realizó el propio River durante un Superclásico en 2023. Lo que ocurrirá este sábado en Núñez dará un paso más allá al incluir bebidas con graduación alcohólica por primera vez en la era moderna del fútbol profesional porteño, diferenciándose incluso de experiencias internacionales recientes como el Mundial de Qatar, donde prevaleció la prohibición.
Desde la dirigencia de River, la medida respondió a una política de modernización que intentó alejarse de la denominada "lógica de la represión". El club eliminó rejas y bajó la altura de los alambrados en las populares para tratar al público con mayor libertad y confianza. Según explicaron desde la institución, la respuesta positiva de la gente ante la quita de barreras físicas permitió apostar por este nuevo servicio.