Walter Montero no tiene dudas al calificar el trágico desenlace de Diego Armando Maradona como el resultado de un plan deliberado de negligencia y explotación comercial.
"Durante mi etapa de trabajo con Diego, Diego estuvo vivo; cuando yo no estuve con Diego, lo mataron. Claro que lo mataron”, lanzó.
Y siguió: “Decían que le daban porros. Diego en la vida fumó un porro y de repente apareció porro. Le daban cerveza a las diez de la mañana. Eso es mentira...le daban, le daban”.
"La cabeza no tenían que haberle operado. Estuvo comprobado que fue innecesaria esa operación. El médico este dice que fue amigo de Diego durante cuatro años, jamás lo nombró Diego”, reflexionó.
E interrogó: “¿Amigo de quién? ¿De dónde apareciste? ¿Quién te trajo? Y si sos amigo, ¿para qué te metes a operar algo que encima vos no lo operaste en teoría? Te estás comiendo todo un garrón por figurar, porque es figurar”.
"¿Cómo lo vas a tener a Diego agonizando tantas horas ahí sin saber qué es lo que pasa en esa habitación? ¿Cómo Diego va a estar en un baño químico tirado ahí como un perro?”, continuó indignado.
En la misma línea, expresó: “Y en su peor momento Diego estuvo así, y cuando no tenía nada Diego vivió así”.
"Menos mal que me fui, porque si no... primero que Diego no estaría acá porque siempre lo dije eso. Si yo hubiese estado, olvídate, se hubiese muerto de otra cosa, como todos, pero ese abandono, ese asesinato que hicieron, conmigo no pasaba”, aseguró.
"Creo que soy la única persona que pide a gritos estar en este juicio y en el próximo juicio”, expresó el ex custodio.
El aislamiento y el entorno "tóxico" de Rocío Oliva:
El ex guardaespaldas apuntó con dureza hacia la última pareja de Diego y la forma en que el entorno posterior a 2018 tomó control absoluto de su rutina y sus comunicaciones.
"Ya era una cosa media tóxica que iba, que no venía... y ya se armaba todo ese entorno feo, feo, porque no le sumaba a Diego. Querían tomar un poder y piensan que son Diego, y Diego es uno nada más”, dijo.
Y añadió: “Le empiezan a correr los teléfonos, a bloquear el teléfono. Llegado un momento, después de tantos años, llamaba y quería hablar con Diego, estaba apagado el teléfono, no podía hablar”.
Por otro lado, manifestó: “Lo de las hijas mismas también, no podían hablar con Diego”.
"En la noche misma cambiaban un chip, otro número. Diego era consciente que lo estaban aislando y por momentos se daba cuenta: 'Qué raro que no me llama nadie'”, reveló Montero.
La intimidad y los miedos de "El Diez":
Detrás del personaje público más famoso del mundo, Montero conoció a un hombre con costumbres simples y temores profundos.
"Diego tenía miedo de algo, le gustaba dormir con la luz prendida, no dormía con la luz apagada por miedo”, confesó.
Y siguió: “Él es como que a veces peleaba contra el sueño, no se quería dormir. Dormía con la luz prendida, con la tele prendida, todo preparado así como le preparas a un bebé."
Por otro lado, contó cuál era la favorita del Diego: “El osobuco, algo tan simple y tan rico. Comer una morcilla con galletitas, una picadita de eso simple, un plato de sopa muy sencillo, muy terrenal”.
"Diego perfectamente sabía ser Maradona, lo manejaba completamente. En la intimidad siempre fue Diego, fue Pelusa, el pequeño... 'el hombre quiere tomar unos mates, vamos a tomar mate' y era así”, recordó con melancolía.
La depresión de Sudáfrica 2010:
Uno de los momentos más oscuros que compartieron fue la eliminación del Mundial de Sudáfrica frente a Alemania, un golpe del que les costó meses recuperarse.
"Cuando quedamos fuera cuatro con Alemania... yo lo comparo con la muerte de alguien tuyo, sin exagerar. Tuvimos seis meses sin movernos, cada uno en su casa encerrado en su habitación”, dijo.
Y continuó: “Depresión, depresión, depresión, sin activar en nada”.
"Hablábamos por teléfono nada más porque nadie salía de su casa a ese nivel. Hablando llorando, te levantabas, ibas a comer, te ibas al baño, te volvías a acostar...dibujito y películas nada más”, recordó.
Y sumó: “Estábamos todos llorando, hablábamos todos llorando, no podíamos hablar, todo acongojado”.
Su relación con Lionel Messi y el valor de la comida:
Montero desmitificó cualquier recelo de Maradona hacia su sucesor futbolístico y recordó cómo los orígenes humildes de ambos los unían en largas charlas.
"Son pares, son jugadores. Estaba contento que le había enseñado a perfeccionar el cómo pateaba un tiro libre, entonces él se sentía muy contento que Leo lo haya escuchado también. Estaba enamorado... tenía un monstruo ahí al lado, toda admiración”, reveló.
Y continuó con el relato: “Él no tenía problemas, todos comíamos en la misma mesa, todos comían lo que querían pero que no haya desperdicio. 'Pedite un plato, pedite dos, pedite diez, no hay ningún problema, pero cómelo... ¡hay gente que no tiene para comer!'”.
"Nos poníamos a hablar, él se acordaba de su vieja, yo me acordaba de mi vieja, llorábamos los dos...es la que nos tocó. Gracias a eso se aprendió y aprendés a valorar”, pensó en voz alta.
”Moría por dirigir Boca":
Walter Montero reveló las dos profundas promesas que compartía con el astro en la intimidad y que, por cuestiones de tiempo, no llegaron a concretarse: "A él le quedó pendiente, porque no le dio la vida, dirigió el Boca... le hubiese encantado. Eso sí lo hablábamos, me decía que moría por dirigir Boca. 'No sé qué vamos a hacer, pero que vamos a hacer un ruido bárbaro, quedate tranquilo; después no sé si vamos a jugar bien o mal', le quedó eso pendiente".
Asimismo, el ex guardaespaldas recordó el profundo sentido de patriotismo que unía sus charlas privadas y que dejó trunca otra gran ilusión del diez: "Diego, como sabemos todos, era muy argentino. Queríamos conocer las Malvinas y nos quedó pendiente eso de ir a las Malvinas".
El olvido de los herederos y el juicio laboral:
Finalmente, Montero lamentó la ingratitud de la familia y el desprecio legal que sufrió tras el fallecimiento de su amigo.
"Hice un juicio en su momento... me respondieron las cartas documento y una de las partes de la respuesta dice: 'Desconocemos la relación laboral'. Quiero entender que eso viene de parte de los abogados, porque si hay alguien que no puedes desconocer es a mí”, dijo.
"No valoraron nada y eso no está bueno...la parte humana, digamos, la empatía no existió. Más allá del importe que sea, es por todo lo que estuviste ahí con su padre...cuidándolo y sabiendo quién soy: sano, honesto, buena gente”, expresó.
Por otro lado, afirmó: “Yo resisto todo, no te olvides que arranqué con un auto y me fui con el mismo auto. Me habré quedado con alguna moneda, algún euro de un vuelto cuando estábamos afuera nada más, una chirola”.
”Los Stones no son Diego, Diego supera todo":
Durante una gira por Noruega, Walter Montero rechazó al equipo de custodia que trabajaba con los Rolling Stones porque la magnitud del fanatismo de Maradona requería otra estrategia: "Le dije que a mí no me servía esa seguridad porque los Stones no son Diego, Diego supera todo, está por arriba de todo”.
Y siguió: “A los quince días tuvimos la reunión y no podían creer lo que era manejar a esta estrella... a los Stones les decían 'vení por acá, lo agarrás' y a Diego te desbordaba todo".
El ex guardaespaldas explicó que debían armar vallados muy lejanos para evitar desmadres y recordó un tenso episodio en Escocia en el que su equipo de avanzada logró frustrar un peligro inminente.
“Había un personaje, un cuchillo, no sabemos para qué lo tenía, y Diego tenía que pasar por ahí; lo desbloquearon, lo sacaron y nos fuimos por otro lado", contó.