Dos jóvenes de 22 y 21 años fueron detenidos en el marco de una investigación por un violento robo cometido en un comercio de telefonía de San Francisco Solano, partido de Quilmes, y uno de ellos, conocido como "El Monito", tenía cuatro pedidos de captura activos, informaron fuentes policiales.
Los procedimientos fueron realizados por efectivos de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado, dependiente de la Dirección de Investigaciones de Delitos Federales, luego de una investigación iniciada por un robo agravado poblado y en banda ocurrido el 6 de agosto pasado.
Otro robo fue en una casa de electrodomésticos de Solano, donde cuatro delincuentes irrumpieron violentamente, pasaron por arriba a una nena de 7 años, -hija de los propietarios- la pisaron y hasta le apuntaron con un arma en la cabeza. Se llevaron cuatro televisores.
Los detenidos fueron identificados como José Alberto Martínez, alias "El Monito", de 22 años, y Tobías Oscar Álvarez, de 21. En total se realizaron cuatro allanamientos en distintos puntos de Quilmes, Claypole y Guernica, en los que se secuestraron un Volkswagen Gol Trend y dos teléfonos celulares.
Según los antecedentes reunidos por los investigadores, Martínez se caracterizaba además por ejercer violencia e intimidación sobre sus víctimas, a quienes en algunos casos golpeaba. Incluso, utilizaba expresiones destinadas a infundir temor y dejar en claro su identidad, como: “Andá a la gorra y decile que fue el Monito de Solano”.
La causa está a cargo de la UFIJ N° 7 del Departamento Judicial Quilmes, cuya titular es la fiscal Ximena Sanoro, con intervención del secretario Cristian Hernández.
La investigación comenzó luego de que tres delincuentes armados irrumpieran en un comercio de telefonía de San Francisco Solano y sustrajeran distintos objetos de valor. A partir del análisis de las cámaras de seguridad y otras tareas investigativas, los pesquisas determinaron que para cometer el asalto habían utilizado un Volkswagen Gol Trend, dominio HXQ080, registrado a nombre de Álvarez.
El análisis de los registros fílmicos permitió además identificar a Martínez, conocido como "El Monito", como uno de los presuntos autores del robo. Según los investigadores, el sospechoso cuenta con un amplio historial delictivo y registra más de 20 causas tramitadas ante el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil por hechos contra la propiedad, varios de ellos cometidos mediante el uso de armas.
Además, los pesquisas establecieron que Martínez tenía cuatro pedidos de captura activos. Uno había sido solicitado en diciembre de 2025 por el Juzgado de Garantías N° 2 de Quilmes, en una causa por robo agravado; otro, en noviembre de ese año, por el Juzgado de Garantías N° 1 de Quilmes; un tercero, en julio de 2025, por el Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil N° 1 de Quilmes, por robo calificado por el uso de armas, y el restante permanecía vigente desde agosto de 2021 por una causa de encubrimiento.
De acuerdo con las tareas de inteligencia, el acusado también tenía antecedentes vinculados con evasiones y resistencia a procedimientos policiales, por lo que los investigadores diseñaron un operativo especial para localizarlo y evitar una posible fuga.
Para establecer sus movimientos y concretar las detenciones se utilizaron drones, personal encubierto y otros recursos de inteligencia investigativa. Luego de determinar la ubicación de los sospechosos, los efectivos concretaron los cuatro allanamientos y lograron detener a Martínez en la vía pública, haciendo efectivas las medidas de captura que pesaban sobre él.
Durante el operativo también fue detenido Álvarez y secuestraron el Volkswagen Gol Trend, sin impedimento, y los dos teléfonos celulares considerados de interés para la causa.
El robo que dio origen a la investigación ocurrió en un local de telefonía ubicado en la Galería Mayestik, en avenida 844 y Donato Álvarez, San Francisco Solano. Allí, los delincuentes armados y con los rostros cubiertos amenazaron a una empleada y le exigieron que levantara las manos.
La víctima comenzó a pedir auxilio a los gritos mientras forcejeaba con uno de los asaltantes y lograba activar la alarma del comercio. En medio del ataque, uno de los delincuentes se arrojó sobre el mostrador para apoderarse del dinero de la caja y otros objetos de valor, mientras otro revolvía los exhibidores y sustraía celulares y equipos electrónicos.
Los gritos alertaron a empleados de otros locales de la galería, quienes salieron al pasillo para saber qué ocurría. Los asaltantes escaparon corriendo entre comerciantes y clientes y, durante la huida, amenazaron a quienes intentaban ponerse a resguardo.