“Mirá los pibes”, se escucha decir a un hombre que, con su celular, registró un nuevo asalto en a la altura del Triángulo de Bernal. El hombre, conocedor de la zona, anticipó una realidad que preocupa a todos los conductores que ingresan día a día a Quilmes.
Los delincuentes, ambas menores de edad, salieron corriendo desde los pasillos de Villa Azul y aprovecharon un semáforo en rojo para abordar a dos automovilistas, entre ellos, el conductor de un Renault Kwid.
El modus operandi es sencillo y efectivo: con una punta de fierro revientan las ventillas y arrebatan con velocidad lo que haya a mano. En este caso, lograron robar dos celulares gracias a un rápido movimiento por el lado del acompañante.
La secuencia ocurrió a 100 metros de un patrullero, lo que aumentó la bronca de los vecinos y las víctimas. A uno de los ladrones se le cayó uno de los Samsung robados, pero tuvo tiempo de agacharse, levantarse e ir tras los pasos de su cómplice sin recibir más resistencia que los bocinazos de un colectivero.