A pocas horas de que el candidato de derecha Flávio Bolsonaro desconociera el triunfo de su adversario, Luiz Inácio Lula da Silva, en las elecciones presidenciales de Brasil, el presidente Javier Milei retomó la actividad local.
En este marco, protagonizó una escena llamativa al salir al balcón de la Casa Rosada y realizar el gesto viral conocido como “six seven” frente a lo que sería un grupo de estudiantes que recorría Plaza de Mayo.
El mandatario estuvo acompañado por funcionarios y se sumó a una tendencia popular entre adolescentes y jóvenes en las redes sociales.
No se la vio a la senadora Patricia Bullrich, que no estuvo en la reunión de hoy.
“Aquí no ha pasado nada”, compartió en sus redes sociales el periodista Fabián Waldman.
Durante el intercambio, que tuvo lugar en el Salón Eva Perón, el libertario concentró la atención en defender el programa económico y rechazar cambios en el rumbo del mismo.
“Al zurdo promedio no le hace ruido: votar al mismo candidato que los presos y que cuando ese candidato gana, su moneda, la bolsa y los bonos soberanos se pulverizan. Para que les haga ruido deberían atar cabos, pero si los ataran, no serían zurdos. Poético”, dice el mensaje que Milei eligió republicar en su momento.
La apuesta regional de Milei no se limitó a respaldar al candidato del Partido Liberal, sino que también incluyó una polarización extrema con Lula y la degradación del vínculo diplomático al nivel de encargado de negocios.
Con un nuevo mandato del actual mandatario pernambucano, en el oficialismo vaticinan que la tensión se reeditará, pero con un Lula con mayor previsibilidad política.