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"Llegué a fumar embarazada y hasta 3 atados por día": Luciana Rubinska habló de su adicción al cigarrillo y cómo logró superarlo

La periodista se sinceró sobre el hábito que pudo dejar después de 20 años. También recordó el tenso momento que vivió con un acosador y la actualidad amorosa con su pareja 13 años menor que ella.
 

Por Redacción

Lunes, 19 de octubre de 2026 a las 08:18

Durante una distendida charla, Luciana Rubinska habló de una etapa compleja de su vida: su adicción al cigarrillo. Contó cómo eran sus hábitos y cuál fue el puntapié que la llevó a dejarlo para siempre.

En este marco, explicó que durante mucho tiempo su rutina estuvo marcada por la necesidad de fumar. “Fumaba antes de hacer el programa a la mañana, cuatro puchos, me levantaba y fumaba, desayunaba para fumar y no quería hacer vuelos largos en avión por no querer fumar”, enumeró la periodista. 

“Vivía con olor a pucho y a mí no me importaba. Llegué a fumar tres atados por día”, reveló.

“De lo que estoy más orgullosa en mi vida fue haberlo dejado después de 20 años. Ni embarazada había dejado porque el médico me dijo que era mejor que fume poco a que esté sin hacerlo”, confesó Rubinska. 

El proceso de dejar el mal hábito:

La comunicadora ubicó el momento en que logró abandonar esa adicción como uno de los cambios personales.

“Un día entendí o me di cuenta de la importancia de la libertad de muchas cosas, sea económica, de pensamiento, de que era presa de mi adicción. Dije ‘¿y si lo intento?’, leí un libro que se llama ‘Es fácil dejar de fumar’ y después de 20 años lo dejé, ya llevo nueve”, relató.

“Me despedí, lloré, insulté y dije ‘no lo agarro nunca más’. Pasé a ser una ex fumadora y me encanta. Ahora soy casi una mujer fit que evangeliza gente”, bromeó. 

“Cuando dejé de fumar, con todo lo que lo hacía y pude lograrlo, dije: ‘Yo puedo con todo. Si pude con esta adicción, puedo con todo’. Ese fue el trampolín”, confesó. 

Y sumó: “Ahora estoy aprendiendo a meditar, estoy intentando aprender cosas todos los años. Agarré el ukelele hace un tiempo, que yo no sabía nada de música. Pero dejar de fumar fue un cambio rotundo”.

La pesadilla que vivió con un acosador:

Rubinska relató una experiencia de acoso que vivió mientras trabajaba en TyC Sports y que llegó a generarle miedo. 

Contó cómo un hombre que le enviaba mensajes por correo electrónico apareció en sus lugares de trabajo y aseguraba mantener una relación sentimental con ella.

“Trabajaba en TyC, en ese momento estaba furor el mail y me empezó a escribir François, un hombre que armaba una historia donde yo era su pareja”, recordó durante el programa.

La situación tomó otra dimensión cuando Rubinska tuvo que cubrir un partido y se encontró con el hombre en el lugar donde trabajaba. “Tuve que cubrir un partido y se me apareció ahí. Me dio un poco de miedo porque era el que me escribía todo el tiempo. Me decía ‘ya le conté a mi mamá que nos vamos a casar’”, relató.

Según contó Rubinska, el episodio no terminó con aquella aparición durante la cobertura deportiva. El hombre volvió a presentarse, esta vez en el canal donde ella trabajaba, lo que la llevó a recurrir a las autoridades de la empresa. “Tuve que hablar con las autoridades del canal. No me acuerdo de mi reacción, quedé shockeada y me fui”, explicó.

Su novio 13 años menor:

Hace tiempo confirmó su relación con Juan Carpuso, un compañero de trabajo 13 años menor, una pareja que desde el inicio llamó la atención por la diferencia de etapa de vida entre ambos.

El vínculo de Rubinska y Carpuso se sostiene desde hace casi cinco años. Se conocieron en los pasillos de ESPN, donde ella trabaja como periodista y él como productor, y la relación ha avanzado con naturalidad.

Contó que inició el contacto siguiéndolo en redes y dándole like a una foto; luego empezaron a hablar y desde ese momento están juntos.

El periodismo deportivo:

En otro tramo de la charla, Luciana Rubinska aclaró desde el primer momento que no se consideraba la "oveja negra" de su familia en el sentido tradicional, pero admitió que su elección de carrera no era lo que su entorno esperaba. 

"Oveja negra no fui, pero cuando quise estudiar el periodismo deportivo mi mamá me dijo 'Yo no te voy a pagar un curso de corte y confección'", rememoró sobre el desprecio inicial hacia la profesión.

Proveniente de un hogar con una madre intelectual y de sólida formación académica, la expectativa estaba puesta en que siguiera una carrera tradicional de "primer grado", dado que ella ya se había licenciado en Relaciones del Trabajo en la Universidad de Buenos Aires (UBA).

"No era lo que yo esperaba que mi mamá soñaba con que fuera", explicó, añadiendo que con los años su madre debió pedirle perdón al ver que su pasión era genuina y exitosa.

Al adentrarse en el ámbito del fútbol, Rubinska debió ganarse un lugar en un espacio sumamente hostil y con escasa presencia femenina. 

"Éramos muy pocas mujeres, muy pocas, pero a mí lo que me pasaba es que eso me generó el querer saber más y el estar cada vez más preparada", señaló sobre cómo transformó la adversidad en un motor profesional.

Lejos de amedrentarse por las miradas de reojo, capitalizó la sorpresa de sus colegas masculinos: "Me pasaba el efecto contrario, me decían 'Ah mira, sos mujer y podés hablar de fútbol... ah mira, sos mujer y sabés de fútbol'. Entonces de eso hice una fortaleza".

En este marco, recordó un tenso cruce televisivo con el ex futbolista Hugo Orlando Gatti. "Le hice una pregunta de fútbol y me dice 'Ay, pero sos una mujer, no podés hablar de fútbol'", relató.

La respuesta de Rubinska fue inmediata y contundente, apelando a su vasto conocimiento de la historia deportiva: "Yo le dije 'Mira, yo sé tanto pero tanto que vos fuiste tapa de El Gráfico un desconocido que vale millones'. En el momento donde desprestigiaba mi pregunta por ser mujer, yo saqué su CV".

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