Las imágenes del procedimiento, difundida este domingo por el Ministerio de Seguridad de la Nación, muestran el proceso de identificación y registro de los detenidos, que incluye la colocación de pulseras con código QR para la trazabilidad de cada movimiento desde la salida de Devoto hasta el ingreso a Marcos Paz.
El personal del Servicio Penitenciario Federal, con chalecos identificatorios, realizó controles y el abordaje de los internos a los vehículos de traslado, entre ellos camionetas del servicio.
El operativo continuó con la escolta de motos y otros móviles de las fuerzas federales que atraviesan el portón de acceso al predio de Marcos Paz, custodiado por efectivos apostados en las puertas abiertas de los complejos.
El plan, además, contempla el perfil criminológico de cada interno, la clasificación por peligrosidad y delitos, un triaje médico y medidas de prevención de riesgos durante todo el recorrido.
El dispositivo, formalizado mediante la Resolución 1018/2026, está integrado por el SPF, la Policía Federal Argentina, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y la Policía de Seguridad Aeroportuaria, bajo la coordinación general de la Dirección Nacional del SPF.
El Complejo Penitenciario de Marcos Paz fue construido por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sobre un predio de 80 hectáreas y entregado a la Nación mediante un acta de recepción provisoria firmada el jueves por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, cuenta con capacidad para unos 2.240 internos.
Incluye cuatro unidades de alojamiento, áreas de salud, educación, visitas y un doble anillo de seguridad. Además de recibir a los cerca de 1.500 detenidos de Devoto, se prevé destinar plazas adicionales a personas alojadas en comisarías y alcaidías porteñas.