Con una mochila sobre su espalda, el agresor primero le pega una fuerte patada en la puerta izquierda a un vehículo rojo. Luego, agarra una silla y la arroja contra la ventanilla del mismo rodado. Como el daño no parecía suficiente, el hombre toma un cartel de acero y sin dudarlo comienza a golpear el parabrisas hasta astillarlo en su totalidad. Desata su furia siempre contra el mismo automóvil.
Personal de la Comisaría Vecinal 6 B de la policía de la ciudad se desplazó ayer al salón de venta de rodados de la concesionaria Taraborelli, ubicado en avenida Rivadavia al 6100, tras recibir la llamada de que un hombre estaba provocando daños en el local. Al arribar, los efectivos encontraron a un hombre de nacionalidad paraguaya y de 30 años que, visiblemente enojado y fuera de sí, rompía vehículos, muebles y computadoras de la concesionaria, informaron a LA NACION fuentes policiales.
La Fiscalía Penal Contravencional y de Faltas Número 26, a cargo del doctor Arnaudo y la Secretaría Única del doctor Corral Galvano, dispuso la detención y el traslado del hombre a la dependencia policial de la zona.