Política

Juan Perón sabía que la Argentina era una presa de esa batalla entre el imperialismo saliente, Inglaterra, y el naciente, los Estados Unidos. Su impacto en estas tierras no se hizo esperar. El regordete y rubicundo embajador norteamericano, Spruille Braden, detestaba el ascenso del nacionalismo argentino. Había aterrizado en Buenos Aires el 21 de mayo de 1945 y su tarea era, precisamente, liderar la oposición contra los militares encabezados por Perón porque su país no confiaba en su tardía declaración de guerra contra el Eje.
Desde los tiempos de la Revolución Mexicana hasta la mediados del siglo XX ningún otro proceso político y social como el peronismo impactó tanto en América Latina. A pesar de tener como enemigos a las corporaciones mediáticas internacionales que lo tildaban de dictadura facistoide, había surgido como movimiento popular con la insurrección de los trabajadores fabriles del 17 de octubre de 1945 para liberar a Perón, prisionero del ala gorila del ejército. Meses después, llegan al gobierno en los primeros comicios democráticos desde el golpe militar de 1930 para compartir el poder con sectores de la mediana burguesía y la industria nacional. Juan Perón era el mentor y líder de una original revolución social de vocación latinoamericanista, que comenzaba a cambiar la Argentina desde una alternativa emancipatoria.
El discurso de Perón del 17 de octubre de 1945
El capitán de Corbeta, Jorge Sulia; el jefe de Operaciones, capitán de Fragata, Hugo Miguel Correa, y jefe de estado mayor del Comando de la fuerza Submarinos, capitán de Navío, Héctor Aníbal Alonso fueron llamados a indagatoria por la jueza federal de Caleta Olivia, Marta Yañez.
¿Que cambia ahora en la causa ARA San Juan?
El principal diario de las finanzas globales destaca que los pésimos resultados económicos serían graves para cualquier candidato que busque la reelección. Pero para un representante de una de las familias más ricas del país "son especialmente tóxicos".
El Financial Times, lapidario contra el macrismo
Cristina Kirchner retomó las presentaciones de su libro "Sinceramente" y aprovechó la ocasión en Calafate para fijar varias posiciones: realizó constantes comparaciones entre su gestión y la que lidera Mauricio Macri, a quien calificó de "chispita"; habló sobre planes sociales, endeudamiento y hasta opinó sobre el debate en Santa Fe. Incluso, como una suerte de respaldo al presidente, destacó: "Ahora todos le pegan al muñeco en el piso, pero creo que no es así, más allá de que es cierto de que no es de los más chispita para gobernar".
Las frases mas picantes de Cristina en El Calafate