Jorge Neville, abogado de la familia Sigales, informó a Télam que la audiencia está prevista que comience a las 11, en el edificio judicial situado en 25 de Mayo y Pueyrredón, de dicha ciudad de la zona noroeste del conurbano.
El debate está a cargo del Tribunal Oral de Menores (TOM) 1 de San Martín y tiene como imputados a un adolescente de 16 años y a otro de 17 acusados del "homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego" contra Sigales (19).
Neville explicó que este miércoles alegarán todas las partes, tras lo cuál, los jueces Rómulo Peñoñori, Marcelo Flores y María Eugenia Arbeletche fijarán la fecha en la que se conocerá el veredicto.
El lunes, el debate se reanudó con la declaración del mayor de los dos acusados y que fue señalado por testigos como el que conducía la moto en la que lo acompañaba el sindicado autor de los disparos que mataron a Sigales.
Neville indicó que el imputado admitió que conducía la moto pero que no sabía que el otro acusado quería ir a buscar un arma de fuego cuando le pidió que lo llevara hasta su casa.
El sospechoso también negó que haya sido él quien le pasó el arma al tirador sino que éste la llevaba en la cintura.
Además señaló que cuando se produjeron los disparos él saludaba a otros chicos que estaban en el lugar y que cuando advirtió lo que había ocurrido entró en "shock", explicó Neville.
"El acusado dijo que luego huyó por los efectos del shock y que el otro imputado se le ´colgó´ de la moto y le pidió que lo llevara de nuevo a su casa", dijo el letrado.
Además, le preguntaron al imputado sobre una de las fotos halladas en Facebook y en la que se lo ve con un rifle y el acusado aclaró que se trata de un arma de aire comprimido.
"Pero cuando el fiscal (Fabián Hualde) le hizo preguntas sobre ciertos aspectos técnicos del rifle el imputado no supo responder, por lo que quedó claro que no era de aire comprimido", añadió el abogado de los Sigales.
La semana pasada, un amigo de los dos acusados declaró como testigo en el juicio y señaló que él estaba presente cuando vio al menor de los imputados discutir con Sigales y que luego fue a buscar al otro sospechoso que estaba en moto y que lo acompañó a recoger un arma de fuego, tras lo cual ambos regresaron al lugar.
Según Neville, el testigo contó que en ese momento vio a Sigales descender de su auto con un arma de fuego pero que el menor de los acusados le disparó primero.
El testigo explicó que luego de los disparos, los acusados huyeron en la moto y él ayudó a Alejandro Sigales, padre de la víctima, a cargar al joven baleado en el auto en el que lo llevaron al hospital.
Neville explicó que al ser consultado por el fiscal Hualde sobre la supuesta arma de Paul, el testigo dijo que él estaba "muy nervioso" por lo ocurrido y que no sabe qué pasó con ella.
"Sin embargo, la policía dijo que no hubo otra arma", aseguró el letrado del particular damnificado.
El hecho ventilado en el debate ocurrió el 27 de febrero, en las calles Santiago del Estero y El Parque, de Pablo Podestá, partido de Tres de Febrero, frente a la casa de la novia de Sigales, quien, a su vez, vivía a tres cuadras de ese domicilio.
El joven estaba en la puerta de la vivienda de su novia cuando fue abordado por dos adolescentes a los que conocía del barrio y uno de los cuáles le efectuó al menos dos balazos.
Tras los disparos, los agresores huyeron, mientras que la víctima fue trasladada al Hospital Boccalandro de la vecina Loma Hermosa, donde falleció apenas ingresó a la guardia.
En tanto, por la noche fue detenido en Grand Bourg el acusado de 16 años, señalado por los testigos como el autor de los disparos.
Según Neville, este chico había abandonado su lugar de residencia en Pablo Podestá donde su propio padre entregó a la policía la supuesta arma homicida, un revólver calibre .32 largo.
Mientras que el segundo imputado fue apresado tres días después del crimen en la misma localidad donde vivía Paul.
Por su parte, Mabel Alfonso, madre de la víctima, comenzó a investigar el caso por su cuenta y al revisar fotos y comentarios en Facebook halló a uno de los chicos del grupo al que pertenecían los acusados "con una escopeta y a otro mostrando dos armas".
Mabel añadió que en una de las fotos alcanzó a ver al mayor de los imputados y que uno de los comentarios que acompañaban esas imágenes decía "Podestá está contento", en lo que ella consideró fue una alusión a que habían matado a su hijo.
9 de noviembre de 2011