Los investigadores aseguraron que durante el enfrentamiento tanto los delincuentes que portaban dos pistolas de grueso calibre como el policía vaciaron sus cargadores y en el lugar se secuestraron más de 30 vainas servidas.
Según las fuentes, todo comenzó cuando el sargento Lucas Gómez, quien presta servicios en la comisaría de Billinghurst pero al momento del hecho se hallaba franco de servicio, caminaba por la calle Entre Ríos y se dirigía hacia su casa.
Pero al pasar frente al local, observó que se estaba concretando un robo en la granja, donde se hallaba el dueño y una clienta amenazados por dos delincuentes armados, mientras que otros dos cómplices los esperaban en la puerta a bordo de dos motocicletas.
Ante esta situación, el sargento decidió intervenir y se identificó como policía, dijeron las fuentes policiales.
En ese momento, los dos delincuentes que se hallaban en las motos huyeron a toda velocidad, mientras que los otros dos que estaban adentro del local salieron a los tiros contra el policía, por lo que se originó un intenso tiroteo.
Según contó un jefe policial, los dos delincuentes vaciaron sus cargadores disparando contra el policía y éste también repelió la agresión y efectuó una docena de balazos.
Como consecuencia del tiroteo, uno de los delincuentes, identificado por la policía como Emanuel Sosa (20), murió en el lugar y el otro, llamado Alejandro Carballo (22), quedó tirado gravemente herido en una de sus piernas, sus brazos y en el rostro.
En tanto, el sargento Gómez recibió un balazo en la zona intercostal derecha y permanece en estado reservado internado en una clínica privada de San Martín.
Además, la clienta de la granja que se encontraba realizando sus compras también resultó herida de un balazo en un pie, pero fue trasladada a un centro asistencial de la zona donde fue curada y estaba por ser dada de alta.
03 de noviembre de 2011
Fuente: Telam