Al menos 18 personas de distintas nacionalidades fueron detenidas en las últimas horas acusadas de integrar una banda criminal liderada por un nigeriano que cometía estafas y extorsiones por las que recaudaron 1400 millones de pesos.
La organización fue desbaratada tras una investigación realizada por detectives de la Policía Federal que contaron con la colaboración del FBI de Estados Unidos y la Policía de España.
Según lograron establecer los investigadores del Área de Cibercrimen de la Superintendencia de Investigaciones Federales de la Policía Federal Argentina (PFA), la organización criminal, que estaba liderada por un hombre de nacionalidad nigeriana aún prófugo, se dedicaba al ciberdelito y cuenta con células que operan alrededor del mundo, conocidos como "Black Axe".
Las detenciones se concretaron tras 19 órdenes de allanamiento firmadas el juez en lo Criminal 5, Manuel de Campos, quien ya había apresado en los últimos cuatro años a otras 58 personas que supuestamente conformaban la misma organización delictiva.
La investigación de la denominada "Operación Internacional Jackal", contó con la cooperación del FBI (Federal Bureau of Investigation) de Estados Unidos e integrantes de la Policía Nacional de España.
En el contexto de la lucha contra el crimen organizado, los pesquisas analizaron traducciones en idioma Igbo (dialecto utilizado en Nigeria) y lograron establecer que los delincuentes concretaban las estafas o extorsiones y, luego, distribuían el dinero en diferentes cuentas bancarias de otros miembros de la organización que oficiaban como "mulas", siendo luego extraído en diferentes entidades y transformados en criptoactivos.
Según las fuentes, los sospechosos concretaban las maniobras bajo la modalidad B.E.C. (Business Email Compromise), que consiste en que un ciberdelincuente se hace pasar por un ejecutivo de una empresa e intenta hacer que un empleado, cliente o vendedor transfiera fondos o información confidencial a una cuenta bancaria; o la modalidad "Cuento del Soldado Americano".
La causa que tiene a su cargo el juez De Campos había comenzado en 2019 y ya cuenta con otras 59 personas imputadas, de distintas nacionalidades, entre ellas paraguaya, venezolana, boliviana, haitiana, dominicana y camerunés, entre otras.
El líder de la organización, identificado por el apodo "Bobby" y de nacionalidad nigeriana, se encuentra prófugo aún, señalaron los pesquisas.