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Las puertitas del señor Ciro James

El juez Oyarbide investiga la antigua relación de negocios entre Macri, Palacios y Ciro James en Boca y el Correo Argentino.

Por Juan Alonso
Con ese nombre no podría ser otra cosa que espía, “pluma” en la jerga de la Policía Federal, en donde trabajó por once años bajo la protección de Jorge Fino Palacios en el sector Inteligencia de la Unidad Antiterrorista.

Ciro Gerardo James (36) se retiró de la Federal en 2003 y desde hace un año y medio merodea las oficinas del gobierno de la Ciudad a la espera de la conformación de la Policía Metropolitana de Mauricio Macri al mando del destituido Palacios y el actual jefe Osvaldo Chamorro, con un contrato fantasma que superaba los ocho mil pesos en el área del Ministerio de Educación de la Ciudad, cuyo titular es Mariano Narodowski.

Los 150 llamados entre James y Palacios (además de otros 50 entre James y Chamorro) son analizados por el juez federal Norberto Oyarbide en relación al escandaloso espionaje montado contra el dirigente de la comunidad judía Sergio Burstein y el empresario Carlos Avila, fueron realizados desde una oficina  gubernamental de la Ciudad que James utilizaba para poner en práctica las “operaciones” presuntamente coordinadas por el grupo de Palacios y Cía.

Según ha denunciado el legislador Aníbal Ibarra, la intención de Macri habría sido “montar un aparato de inteligencia paralelo con sede en la Ciudad”.

De esa forma se entiende el apoyo logístico y legal de dos jueces misioneros: Horacio Gallardo y José Luis Rey, quienes se rotaban para autorizar las intervenciones telefónicas de las víctimas. Ambos magistrados tienen vínculos con el ex gobernador Ramón Puerta., socio político de Macri, y rubricaron las “pinchaduras” a Burstein y a Avila.

Es más: Oyarbide tendría probado que James retiraba las escuchas de las oficinas de la SIDE, en 25 de mayo 11, de la Capital Federal.

Con todos estos datos, el juez Oyarbide confirmó ayer la prisión preventiva del enigmático James y tiene hasta el lunes para definir su situación procesal en la causa.

Otro de los puntos esenciales que busca probar el magistrado, sería la ligazón del abogado, espía y empleado de Educación James con Macri y Palacios desde los tiempos en que el Jefe de Gobierno de la Ciudad presidía los destinos de Boca Juniors.

El ex dirigente de Boca, Roberto Digón, que trabajó con Macri por ocho años, lo recuerda así: “Nosotros lo conocíamos como Ciro. No sabíamos quién era, pero lo hemos escuchado nombrar en el club muchas veces. Una vez, unos compañeros me dijeron que tuviese cuidado con Palacios y su grupo porque eran los ‘reyes de las pinchaduras’. Bueno, en ese grupo, con Palacios, trabajaba James, que no figura en la nómina de empleados de Boca”, dice Digón.

En abril de 2006, luego de que Digón denunciara una serie de presuntas maniobras fraudulentas en la reventa de plateas de Boca, Macri decidió aplicarle el derecho de admisión y le impidió presenciar desde su butaca el partido contra Banfield.

En aquel momento, Digón se negó a retirarse del estadio y, entre los personajes que lo habrían abordado –asegura- habría estado Palacios y el inefable James.

Su platea estuvo precintada por ocho meses y los medios europeos fotografiaron “la silla presa” de Digón.

El nexo directo de James con el entorno pretoriano del macrismo sería el Subsecretario de Narodowki, Andrés Ibarra, que ocupó la gerencia general en Boca con Macri, desplazando a Eduardo Cafaro, quien pasó a trabajar en el club Vélez Sarsfield.

“Cafaro es una persona honorable que había ingresado en la gestión de Antonio Alegre y Carlos Heller”, relata Digón, que define a Ibarra con un dato: “Vea, ¿qué se puede esperar de una persona que cuando pasó por el Correo Argentino despidió a cinco mil trabajadores? Ibarra es un hombre de extrema confianza de Mauricio Macri y sus oficinas trabajaba este James”.

Fuentes de la investigación, deslizan que no sólo siguen la pista de Macri con James y Palacios desde Boca y el Correo, sino que también están estudiando una serie de empresas de seguridad que pertenecerían a Ciro James y estarían relacionadas con Jorge Fino Palacios.

A saber:

*Protect Compañía de Seguridad. Una compañía de seguridad fundada en 2005 con domicilio en Temperley, de la que James figura como socio y tendría el 30 por ciento de las acciones.

*STI Sistemas Telefónicos Integrales y Com 3 Satelital.

James aparece relacionado con estas dos empresas, una de tendido de redes telefónicas y otra de sistemas informáticos.

*Y Consultora Lyons que también aparecería en el currículum que James presentó ante el gobierno porteño admitiendo, además, que trabajó “once años en la Policía Federal”.

Sin embargo, ayer Macri negó que conociera a Ciro James, empleado de su gestión detenido por espionaje, y afirmó que esta persona tampoco trabajó en Boca Juniors durante su paso por el club, aunque remarcó que pertenecía desde 1998 a la Policía Federal.

“En el caso del espía James está confirmado que desde el 98 trabaja en la Policía Federal, y que hace un año y medio ingresó al Gobierno de la ciudad a colaborar con el Ministerio de Educación”, manifestó durante una conferencia de prensa en la sede del Ejecutivo porteño.

“No tengo la menor idea de quién es James”, aseveró Macri y agregó que este contratado “mintió” cuando ingresó al sector de auditoría de la cartera educativa dado que no informó que era personal de la Policía Federal.

El miércoles y el jueves pasados, el juez Oyarbide evitó definir públicamente el rol de James en el ámbito del gobierno porteño, pero trascendió que evalúa mantenerle la prisión efectiva en el momento del auto de procesamiento.

Los procesamientos también alcanzarían a dos policías misioneros, aunque en estos casos aún se dudaba acerca de si seguirían detenidos o se los excarcelaría teniendo en cuenta que habrían actuado siguiendo datos falsos suministrados por Ciro James.
Editor diario El Argentino
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