Sociedad

Noche de balacera y terror en locales de Rosario

Los hechos se registraron en la noche del domingo, a última hora, en el restaurante "El Establo", situado en Pellegrini, entre Italia y España, y en el carrito "Jorgito Junior", ubicado en 27 de Febrero, entre Laprida y Maipú.

Noche de calor en Rosario. El corredor gastronómico de Av. Pellegrini, en el centro de la ciudad, a pleno. Una moto subió a la vereda y un hombre pidió al parrillero que se corriera. Sonaron cuatro disparos, cayó una botella de vino y esquirlas dieron en la espalda de uno de los mozos. A las estampidas de los impactos siguieron gritos, corridas, chicos y grandes se tiraron cuerpo a tierra.

Las escenas de terror se vivieron en la conocida parrilla "El Establo". En simultáneo, en la zona sur de la ciudad, 27 de Febrero y Laprida, el popular carrito "Jorgito "fue también blanco de balaceras: dos sujetos que pasaron en moto y dispararon mientras unas 30 personas estaban en la vereda, dejaron como saldo a dos jóvenes de 16 y 18 años con heridas en un brazo y una lesión leve en la espalda, respectivamente.

La escalada de violencia en Rosario no es nueva y el accionar de las fuerzas de seguridad es nulo. Liberada a su suerte la ciudad, además de padecer las balaceras diarias a viviendas, hubo hace diez días ataques a estaciones de servicios, escuelas baleadas el día de las elecciones y anoche dos lugares clásicos de la gastronomía. El titular de la parrilla El Establo, Osvaldo De Marco dijo a PERFIL que "no estuve en el momento, llegué enseguida que me avisaron. Fue un muchacho solo, en moto, se puso junto donde está la parrilla y tiró cuatro tiros. Una locura, había más de cien personas. La policía estaba enfrente".

El dueño de la conocida parrilla que funciona hace 22 años, aseguró que nunca recibió amenazas ni avisos de ningún tipo, "somos gente de trabajo, trabajamos la familia, nos resultó raro. Esto es terrorismo puro, es para que la gente tenga miedo, es terrorismo puro. Es una locura cómo estamos viviendo". Respecto al mozo que recibió una esquirla en la zona lumbar afirmó que "Cristian está fuera de peligro, fue atendido en el HECA (Hospital Emergencias Clemente Álvarez) la sacó barata".

Por su parte, el titular del Paseo Pellegrini, que agrupa a los comerciantes del corredor gastronómico, Alejandro Pastore sostuvo que "hay un claro mensaje de intimidación a toda la población y la reacción tiene que ser contundente. Si bien hay hechos que se repiten, no tenemos que acostumbrarnos".

"Estos ataques no tienen que ver ni con el rubro, ni con la gastronomía, es uno más de una sucesión de ataques que hay en la ciudad y que requiere de parte de las autoridades que manejan la seguridad otro tipo de estrategia distinta porque lo que se está haciendo no está dando los resultados esperados", señaló Pastore a PERFIL.

Por su parte, Sebastián es un cliente habitual del carrito Jorgito, y anoche estaba esperando su turno en la vereda de Av 27 de Febrero cuando los más de 30 comensales se vieron sorprendidos por dos sujetos en moto que dispararon al local de hamburguesas. "En Rosario ya no podemos ir a comer un lomito tranquilo. Dos chicos recibieron heridas leves, pero de casualidad. Muchos impactos dieron en los carteles. Estaba lleno de familias".

Desde que Aníbal Fernández asumió la cartera de Seguridad llegaron a Rosario más gendarmes y fuerzas federales pero que sólo se las ve haciendo controles de tránsito, pidiendo papeles en esquinas céntricas de la ciudad y lejos de las zonas calientes. El ministro del área del gobernador Omar Perotti, Jorge Lagna cada vez que es interpelado por los medios hace de comentarista, mientras los ciudadanos reclaman seguridad a gritos. Son 209 los crímenes en lo que va del año y 15 en el mes de noviembre. Rosario naturaliza hechos de violencia, balaceras y muertes por enfrentamientos como "un hecho más", "uno que tapa al anterior", mientras los responsables políticos no se hacen cargo.y

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