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El momento en que un canillita es asesinado por el ex de su pareja

Un canillita fue asesinado de un tiro por el ex de su pareja en su puesto de diarios, en Lomas de Zamora. Una cámara registró el crimen.

Mosevich estacionó su Volkswagen Fox gris en la esquina, se bajó y le disparó a De Vita en su puesto de diarios. Foto: Luciano Thieberger.

"Cuántos mates, risas, momentos vividos...", dice un cartel que los vecinos pegaron en el puesto de diarios de Olmos y Bustos, en el barrio Villa Independencia, de Lomas de Zamora. Esa parada, hacía más de 20 años, era el punto de encuentro con Enrique Omar De Vita (49), el diariero del barrio.

El viernes pasado fue brutalmente asesinado, mientras trabajaba, y por el crimen buscan al ex de su novia. La principal hipótesis es que se trató de un femicidio vinculado, que lo asesinaron con la intención de "lastimar" a la mujer, con la que el canillita tenía una relación desde hacía más de cuatro años.

"Ellos tenían que estar a escondidas porque él no los dejaba. Se tenían que esconder todo el tiempo", contó Valentina De Vita (21), una de las hijas de la víctima.

No está claro si hubo un detonante para que el asesino decidiera atacar a Enrique este viernes, alrededor de las once de la mañana. Lo cierto es que el principal sospechoso es Julio Rafael Mosevich (47), quien todavía está prófugo y es buscado por la Policía.

Esa mañana, Enrique envió mensajes de texto hasta las 10.25. Poco después, Mosevich estacionó su Volkswagen Fox gris en la esquina, se bajó y le disparó.

Los testigos escucharon cinco tiros justo antes de que Enrique pudiera escapar de su puesto de diarios, el mismo que había heredado de su papá. Dos de esos disparos le impactaron en el cuerpo. Murió antes de llegar al hospital.

"Te lo voy a matar", le decía Mosevich a la madre de sus hijos para asustarla. Para De Vita, esas amenazas eran miradas cruzadas en el barrio o algunos comentarios que, de tan frecuentes, ya nadie los creía. Su familia se enteró de estos mensajes poco antes del crimen. Hasta ese momento, evitó preocuparlos.

"A mi hermana se lo dijo el domingo. Mi papá tenía miedo de que él le hiciera algo a ella, pero terminó pasando todo lo contrario. Las amenazas vienen hace algunos meses, aunque yo me enteré después. Mi papá decía que él no le iba a hacer nada, lo minimizaba, uno no se espera este final", le dijo Valentina a Clarín.

La investigación quedó en manos de la Fiscalía N° 3 de Lomas de Zamora, a cargo de Lorenzo Latorre. Durante las primeras horas, se realizó un operativo de emergencia para interceptar al sospechoso en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

Esa pista se consideró porque la víctima había hecho referencia a un pasaje que tenía como destino Portugal, el país en el que vive uno de sus hijos. Enrique lo había mencionado porque ya tenía miedo que le hiciera algo a su pareja antes de irse.

Lo cierto es que ese dato permitió generar un alerta y confían en que el hombre permanezca en el país. La pareja de De Vita y la ex del presunto asesino -confiaron- "está destrozada" y asustada mientras el responsable del homicidio siga prófugo.

"Fue para hacerle daño a ella, para separarlos y lo consiguió. Necesitamos que lo busquen, que lo encuentren. Tienen que estar por acá, no pueden estar muy lejos. Lo único que pido es que lo encuentren para que mi papá descanse en paz, porque a mí no me lo van a devolver", pidió Valentina.

El femicidio vinculado es una figura tan repetida en casos de violencia de género que está tipificado en el Código Penal. Según datos del observatorio "Ahora Que Sí Nos Ven", en 2020 se registraron 267 mujeres víctimas de violencia machista. Además, hubo 31 víctimas de femicidios vinculados. Mujeres, niñas, hombres o niños que fueron asesinados con "el propósito de causar sufrimiento a una persona con la que se mantiene o ha mantenido una relación", como lo indica la ley.

Clarín


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