Sociedad

Cuando el riesgo pronostica la necesidad de un blindaje por seguro

Son incontables las situaciones y los riesgos cuyos daños podrían minorizarse en gran medida si gozáramos de un buen seguro. Aunque, en ciertos casos, pensemos que las probabilidades de sufrir un percance sean remotas, nunca está de más disponer de un blindaje efectivo. Y, por ello, es preciso tanto conocer como saber qué seguro elegir.

Cubriéndonos las espaldas


Ante la ráfaga de adversidades que azota el mundo, tanto es el cambio climático como la misma pandemia de la Covid-19, junto con la recesión económica global y su tensión colateral en sociedad que puede acrecer la criminalidad, nunca está de más gozar de un buen blindaje. En nuestro tiempo, una de las mejores protecciones que podemos alzar frente al asedio de múltiples tropiezos no es otra que la de las pólizas de seguro. Aunque, en cierto modo, ello pueda causar preocupación a ciertos individuos, sobre todo porque cabe realizar una pequeña inversión a tales efectos, la realidad es que el riesgo existe en el día a día y es nuestro deber hallar remedio.

Los seguros son un contrato que nos permite cubrirnos las espaldas cuando un riesgo hipotético se convierte en hecho. Tomando un ejemplo básico, si vivimos en un lugar con las características climáticas de Argentina, el calentamiento global podría llegar a exacerbar su proximidad a ciertas catástrofes naturales. En ese caso, y aunque pueda parecer una premisa improbable, no está de más hacerse un seguro contra este tipo de fenómenos a fin de no esperar a que ocurra una tragedia que podría, en este caso y como ejemplo, destruir nuestro negocio. Por ello, espacios como ElegirSeguro Argentina, operando también en Chile y México, resultan de gran utilidad para hacer un rastreo sobre distintos tipos de seguro según nuestras necesidades y circunstancias.

Coherencia y capacidad de previsión


Escoger un buen seguro no es síntoma de un temperamento catastrofista o fatalista. Justo al contrario: se trata de ser coherente y previsor ante cualquier tipo de riesgo al que pueda estar sujeta tanto nuestra propia integridad como la de nuestros bienes. Entendiendo como integridad nuestra salud y, en el caso de una empresa, la de nuestros trabajadores y, por ende, entendiendo como bienes nuestros vehículos y nuestro hogar o centro de operaciones empresariales. Evidentemente, el seguro que elijamos depende de muchos factores. Por una parte, la inversión que estamos dispuestos a asumir. Y, por otro lado, los riesgos a los que estemos sometidos y que requieran de protección.

Si bien el mismo Gobierno de Argentina y otros disponen de espacios de consulta sobre pólizas de seguro, siempre es bueno tomarse un tiempo analizando distintos modelos a fin de dar con el indicado. En ese sentido, es de vital importancia indagar qué riesgos cubre nuestro seguroy a qué interés está sujeto, dado que una póliza de seguro no deja de ser un trato de confianza mediante el que una aseguradora nos indemnizará ante los daños y perjuicios causados por el riesgo que pretendemos remediar. En otras palabras, carece de sentido contratar un seguro de la industria de la construcción si tenemos una tienda de ropa.

Cómo elegir seguro


A priori, nadie mejor que nosotros mismos sabe de las necesidades que precisa un negocio o nuestro hogar. Sin embargo, dejarse aconsejar por aseguradoras puede ser un buen camino para conocer casos reales donde, definitivamente, un seguro ha conseguido remediar un problema que parecía improbable. Asimismo, existen seguros dedicados a una cobertura concreta, como es el caso de los seguros de transporte, o a una cobertura integral, como sucedería en casos de seguros para comercios. En general, lo más idóneo es analizar cada uno de ellos hasta dar con el que más se ajuste a nuestras necesidades o, en otro caso, aquella combinación que cubra más supuestos de riesgo verosímiles.

Del mismo modo, también cabe tener en cuenta la obligatoriedad de ciertas coberturas. Por ejemplo, y por parte del empleador, es obligatorio el Seguro de Vida de un empleado, según marca el decreto 1567/74 de la Legislación Argentina. Sin embargo, aunque algunos seguros no estén sujetos a dicha obligación, no es recomendable jugársela y esperar a que el azar nos beneficie. Todo cuanto podamos proteger bajo el justo manto de la ley y la seguridad es bien recibido por nuestro bienestar. Porque, al fin y al cabo, un seguro confiere tranquilidad a nuestra vida y, por ende, fomenta su calidad.

En definitiva, únicamente nuestro raciocinio, junto con la coherencia y la información que nos pueda brindar cualquier entidad para consultas, puede determinar con franqueza y acierto nuestra mejor opción de seguro. Nunca sabemos cuando necesitaremos asistencia y una mano amiga que nos cubra las espaldas. Y, por ello, la importancia de los seguros en nuestra sociedad es de tal relevancia. Aventurarse en la vida ya es suficientemente atrevido como para ir por ahí sin escudos de protección. ¿La mejor receta? Un seguro de calidad, precio justo y amplia cobertura que nos permita despreocuparnos de casi todo cuanto pueda acontecer.

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