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Coppola, sus ex compañeros y líderes políticos escribieron tiernos mensajes

El astro del fútbol mundial falleció a los 60 años, mientras se recuperaba de una operación. El presidente decretó tres días de duelo nacional

Guillermo Coppola se enteró en vivo y se largó a llorar


Se amaron tanto que cuando se pelearon lo hicieron para siempre, o casi. Es que la historia de Diego Maradona y Guillermo Coppola fue mucho más que la de un futbolista y su representante. Fueron amigos, hermanos y socios. Llegaron a lo más alto y transitaron las zonas más oscuras de la vida, pero siempre juntos.

Coppola se enteró de la muerte de Maradona mientras estaba en el programa de radio de Guido Kaczka, en FM 99,9 La 100, donde participa como columnista, contando anécdotas y opinando sobre las distintas alternativas que se van dando cada día.

Pero este 25 de noviembre, el periodista Guillermo Poggi, a cargo de deportes, dio la noticia que nadie imaginaba y la que va a tomar tiempo en asimilar: murió Diego.

La reacción de Coppola fue instantánea. El hombre de la sonrisa constante y el optimismo a toda hora se largó a llorar como un chico y trató de hilvanar algunas palabras para despedir a su viejo amigo. Y, como pudo, dejó salir de su corazón ese tipo de sentimientos que afloran solamente en momentos como este.

"Siempre era alegre, feliz... Yo prefiero a ese Diego, ese Diego que nos divertimos... Que la pasamos bien, que lloramos, que sufrimos... ¿Viste la cuerda? La cuerda, la cuerda... y un día se rompe. Un día se rompe tirar mucho de la cuerda, mucho tirar de la cuerda, Dieguito...", comenzó diciendo Guillermo, casi como un lamento.

Y en otra parte de su testimonio, reproducido en Intrusos, agregó: "Estoy destrozado, destruido... Me imagino cómo estarán sus hijos, sus hermanas, sus hermanos. No quiero ni pensar. Prefiero no creerlo y pensar que es un sueño".

Una de las últimas postales de Diego y Guillote se dio en marzo, cuando Maradona llegó a la Bombonera como DT de Gimnasia y Esgrima de La Plata. Desde su palco, Coppola le tiraba besos y "te amos" a su entrañable compañero, aquella noche en que Boca se consagró campeón del torneo local.

El recuerdo de los compañeros del 86 y el llanto incontenible de Jorge Valdano

Fue el momento en el que se convirtió en leyenda. En el que alcanzó lo más alto de su carrera. Cuando entró definitivamente al olimpo futbolístico y se sentó en el trono para reinar. Diego Armando Maradona alcanzó la gloria eterna en el Mundial de México 86  y regó de gloria al suelo argentino. Y allí junto a él, defendiendo la camiseta celeste y blanca, estuvieron ellos...Los compañeros del 86... Esos compañeros que hoy sufren, sienten y recuerdan a Diego. Fueron los testigos privilegiados del clímax futbolístico de Maradona.

Uno de los que se mostraron más emocionados fue Jorge Valdano, uno de los más importantes en la conquista del título en tierras aztecas. Habitualmente medido en sus apariciones en los medios, el exdelantero de la Selección no pudo contener las lágrimas en su aparición desde el Wanda Metropolitano, donde iba a participar de la cobertura del partido entre Atlético de Madridn y Lokomotiv Moscú por la Champions.

Consultado por una periodista de la televisión española sobre sus recuerdos con Diego, Valdano, que había hablado antes de su dolor por la noticia, empezó a responder y tuvo que interrumpir la nota, vencido por la emoción.

"Si había un tipo que llevaba la cinta en todos los sentidos bien puesta era este. Este era distinto a todos los capitanes porque encima era el mejor de todos. Qué feliz nos hizo, loco... Íbamos a la Selección porque sabíamos que nos gustaba, porque era Argentina, pero sabíamos que estaba este. Y no podíamos no estar...", expresó Oscar Ruggeri, visiblemente conmocionado, en ESPN. El Cabezón fue uno de los defensores del equipo del 86.

"Estoy destruido. Me dieron un balazo en el pecho. Todavía no puedo creer que haya pasado esto. Es un dolor terrible, por todo lo que compartió uno y lo feliz que nos hizo. Porque la verdad nos hizo muy felices. Yo hablo como amigo y me hizo muy feliz dentro del campo, junto a los muchachos del 86, y fuera del campo también", manifestó Sergio Batista, volante central de aquel equipo dirigido por Carlos Bilardo, en TyC Sports.

Y continuó el Checho: "Era una persona muy amable, tan bondadosa... Nos enseñó muchas cosas y que pase esto a uno le da bronca. Era una persona joven, pero prefiero recordarlo con los mejores recuerdos que tuvo dentro del campo de juego y afuera también".

Además, el exmediocampista recordó algunos de sus grandes gestos: "Cuando las cosas estaban mal, siempre lo tuve al lado apoyándome, dándome palabras de aliento que necesitaba para ir para adelante. En el Mundial 90 yo compartía pieza con él y me tocó salir antes del partido con Brasil y él me vio tan triste que le pidió a Coppola que me comprara un reloj, así no estaba tan mal".

Y comentó: "Los muchachos del 86 nos queríamos juntar con él y queda un poco de esa amargura de no haberlo podido ir a visitar por la pandemia. Es una lástima porque se nos va un pedazo de todos nosotros".

Diego no participaba del grupo de WhatsApp pero sus compañeros del 86 sabían que él igual estaba con ellos. De hecho, cuando hablaba del Mundial en alguna aparición pública siempre los recordaba y los elogiaba.

"Jugaba un poquito a la pelota, lo vamos a extrañar... Tuve la suerte de conocerlo desde muy chico y conmigo fue muy cariñoso, normal, compañero... Él quería ser el mejor del mundo y peleaba para eso. Mucha gente lo llama el fuego sagrado. Lo tenía. Hay que tener mucha personalidad y deseos para ser el mejor de mundo", contó también en TyC Sports Claudio Borghi, otro ex-Argentinos Juniors que también formó parte del equipo del '86 en México.

"En ese Mundial fui la segunda manija de la Selección. Mi función era generar juego cada vez que Maradona estaba marcado por varios rivales o tenía algunas dificultades para dejarlos atrás y encarar con su potencia hacia el arco. Con Bilardo como técnico, cada jugador tenía una misión que cumplir dentro de la cancha. Y en mi caso particular, era consciente de que debía ayudar a nuestra principal figura. De todos modos es importante aclarar que no era fácil jugar en ese puesto porque Diego, por su calidad, te obligaba a estar concentrado todo el partido. En cualquier momento era capaz de inventar una jugada y dejarte cara a cara contra el arquero", contó Jorge Burruchaga en una carta que escribió para Clarín.

Justamente a Burru fue a quien Diego dejó cara a cara con Harald Schumacher, arquero de Alemania, en la final para que convirtiera el gol que le dio a Argentina la segunda copa del mundo. Y la gloria eterna a Maradona. "Gracias a su talento, fui campeón del mundo y viví una de las mayores satisfacciones de mi carrera", cerró Burru. 

"Estoy devastado por la noticia, era mi hermano del alma"; expresó Claudio Paul Caniggia. "Espero que sepan entender, no tengo palabras en este momento", agregó.

"Solo quiero decirle a su familia que los acompaño en este dolor", expresó el "Pájaro" Caniggia para despedir a su amigo.

Hace poco más de un mes, Diego Maradona saludó a Estela de Carlotto por su cumpleaños número 90. Fue un mensaje cariñoso y sentido, como el vínculo que unía al grandioso diez con las Abuelas de Plaza de Mayo, que este miércoles salieron a despedirlo y a recordar esa ligazón emocional que unió su relación.

La palabra del colectivo hizo eje en algo que excedió el deporte, pero que caracterizó la vida del adorado futbolista: su compromiso con las causas populares y su sensibilidad.

"Las Abuelas también despedimos a Diego Armando Maradona -expresaron en un comunicado en sus redes sociales-. El Diego del pueblo, el que reparaba en las injusticias y el dolor ajeno. El Diego solidario, que supo decir verdades sin importar las consecuencias. El que nos llenó de alegrías y hoy su partida nos inunda de tristeza. Hasta siempre querido Diego. Gracias por tu generosidad. Vivirás en nuestra memoria".

La noticia de la muerte del futbolista que llevó a la gloria a la Selección por última vez, cuando eternizó el estadio Azteca en el corazón de argentinos y argentinas, conmovió fuertemente a las Abuelas. Entre ellas, claro, a Estela de Carlotto, a quien es imposible no pensar -en el recuerdo de una de las millones de escenas míticas de la vida de Maradona- junto a Diego en Sudáfrica, en aquel abrazo sentido que se dieron cuando el diez dirigía a la Selección en el Mundial 2010.


La lista de personalidades es interminable. Lo que sigue es una pequeña muestra de lo que aparece hasta el momento.

"Su intensidad y compromiso con la soberanía latinoamericana marcaron nuestra época", lo despide Lula

Todo mi cariño para el mundo del fútbol, que hoy pierde a una de sus leyendas. Nos deja uno de los mejores jugadores de la historia, el argentino Diego Armando Maradona. Con tu zurda dibujaste los sueños de varias generaciones. Eterno, pibe. Dijo Pedro Sánchez

La historia ha querido que partan el mismo día. "Para mí fue como un segundo padre, porque me aconsejó, me abrió las puertas de Cuba cuando en Argentina había clínicas que me la cerraban, no querían la muerte de Maradona. Y Fidel me las abrió de corazón."  Escribió en su Twitter la Cancillería de Cuba

Nicolás Maduro: Mucha tristeza, nos ha dejado la leyenda del fútbol, un hermano y amigo incondicional de Venezuela. Querido e irreverente "Pelusa", siempre estarás en mi corazón y en mis pensamientos. No tengo palabras en este momento para expresar lo que siento. ¡Hasta siempre Pibe de América!

Evo se sumó a la despedida: Con un dolor en el alma me he enterado de la muerte de mi hermano, Diego Armando Maradona. Una persona que sentía y luchaba por los humildes, el mejor jugador de fútbol del mundo.

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