Conurbano

Vuelven a abrir los telos en el Conurbano bajo un estricto protocolo de higiene

Por el coronavirus, prohibieron espacios comunes, piden reservas con turnos limitados y les toman la temperatura a los clientes al entrar.

Con estrictos protocolos de limpieza, servicio gastronómico por habitación y turnos de ingreso limitados, los municipios del Gran Buenos Aires  apuestan al regreso de una de las actividades más golpeadas por la pandemia con la reapertura de hoteles y albergues transitorios.

Hace algunas semanas, el debate con respecto al funcionamiento de los hoteles alojamiento se disparó en distintos puntos del país tras la campaña "7 meses sin sexo", implementada por los comerciantes y hoteleros de todo el país para reclamar la vuelta al trabajo.

Las autoridades de San Miguel  y José C. Paz, después de reuniones con representantes del rubro hotelero y tras establecer rigurosas medidas de seguridad, se transformaron en los dos primeros municipios del Conurbano en habilitar un protocolo para el regreso de los reconocidos "telos".

Si bien los requisitos para la reapertura involucran directamente a los trabajadores de cada establecimiento, hay diferencias según el tipo de hotel.

En ambos casos, y por turno de trabajo, habrá un responsable del edificio (propietario, gerente o encargado) que deberá asegurar que se cumplan las medidas de bioseguridad para preservar la salud de quienes trabajan en el lugar, así como de quienes concurren al mismo.

"Los empleados deberán presentar una declaración jurada", confirma Roxana Gutiérrez, responsable de la Secretaría de Inspecciones Generales y Defensa al Consumidor de José C. Paz. "También habrá un registro de inspecciones, que es el libro único de anotaciones. Allí, el personal doméstico deberá escribir los horarios de ocupación y de salida, así como encargarse de la desinfección profunda de cada habitación", agregó la funcionaria del distrito gobernado por Mario Ishii.

Actas. Habrá un registro de horarios y desinfección, además de tomar la temperatura a los clientes.

Desde la Unión de Trabajadores, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina, así como de la Federación Argentina de Alojamientos por hora, también señalaron que habrá nuevos itinerarios en cada establecimiento. Los mismos están destinados a la comodidad de los empleados y adaptados para preservar su salud. "Nuestro personal se traslada en horarios no pico, siendo el ingreso y egreso habitual a las 06.00, 14.00 y 22.00 hs", concuerdan.

Los clientes, que podrán ser como máximo dos personas mayores de edad, podrán concurrir a cada establecimiento siempre y cuando se trasladen por sus propios medios (bicicleta, auto personal, moto o caminando, si certifican que viven cerca).

Este punto en particular busca evitar el ingreso de personas provenientes del transporte público, que es un vehículo masivo y potencial foco de contagio de coronavirus.

Ya sea en los albergues transitorios, como en los hoteles convencionales, el protocolo indica que "no se contará con áreas de espacio común". No habrá piletas, spa o salón comedor. Solo se podrán utilizar las habitaciones y, en caso de requerir un servicio gastronómico, se podrá encargar directamente al cuarto.

En el caso de los hoteles alojamiento, y con el objetivo de evitar la circulación de personas durante la noche, los turnos podrán ser de dos horas o de pernocte. No se permitirá el ingreso entre la 01.00 y las 07.00 hs. Además, como medida de seguridad sanitaria, cada habitación deberá estar vacía al menos dos horas entre turno y turno.

Mientras en San Miguel y José C. Paz se adaptan a la nueva normalidad, desde la Federación Argentina de Alojamientos por ahora esperan que la acción se replique en el resto del país.

En diálogo con Clarín algunas semanas atrás, el presidente de la federación, José Capello, se refirió al parate hotelero y explicó que es necesaria para la sociedad: "Sin un lugar de encuentro íntimo, propenso y lógico, se genera un humor social negativo".

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