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El macrismo fue más destructivo que el Covid-19: las 50 empresas que cerraron en 4 años

En los cuatro años de Mauricio Macri en el poder fueron cientos las empresas que debieron cerrar sus puertas. Sin embargo, en un relevamiento de 24CON elegimos 50 firmas, de gran impacto o renombre para marcar que el declive industrial en el país viene de arrastre.

Por CRIS ANTÓN

Con la confirmación que algunas empresas como Fallabella y Sodimac decidieron cerrar algunas tiendas y evalúan dejar el país, se abrió otra foco en la guerra mediática de la famosa grieta que todo lo fractura en la Argentina y obliga a estar de un lado y del otro. La cadena de supermercados Wallmart busca comprador para sus tiendas porque también tiene intenciones de dejar el negocio, porque no le cierran los números. 

La sangría comenzó durante el macrismo y si bien la pandemia terminó de empujar a muchas al abismo, la merma en el consumo de los argentinos es la principal motivación para que estas multinacionales decidan armar las valijas y marcharse en busca de nuevos horizontes comerciales.

En los cuatro años de Mauricio Macri en el poder fueron cientos las empresas que debieron cerrar sus puertas. Sin embargo, en un relevamiento de 24CON elegimos 50 firmas, de gran impacto o renombre para marcar que el declive industrial en el país viene de arrastre. 

En julio de 2016 Massalin Particulares cerró su fábrica en Tucumán. En septiembre Yovilar cerró la planta que producía aceitunas en La Rioja. En noviembre cerró la textil Guilford en Comodoro Rivadavia, 200 despidos. 

En enero de 2017 Alpargatas decidió cerrar su fábrica de Florencio Varela. En los siguientes dos años y medio se deshizo de ocho de sus nueve plantas, pasando de tener casi 4000 empleados apenas 700. En ese mismo mes, Banghó cerró su fábrica de computadoras de Vicente López, la que había inaugurado Cristina en 2011. La empresa pasó de 1000 empleados a 400. A su vez, Cerámica San Lorenzo cerró su planta en San Luis. 

En febrero, Pampero cerró su planta textil en Chaco. La Serenísima cerró su planta en Rufino. Y Puma cerró su planta en Sanagasta. En marzo Atanor cerró sus plantas de Baradero y Munro. En abril la quesera Magnasco en Santa Fe. 

En julio de 2017 cerró la fábrica de fideos Manera, de Bahía Blanca, que llevaba 90 años de producción. En agosto cerró la autopartista Plascar, de Córdoba, despidiendo a sus 250 trabajadores. 

En septiembre de 2017 el grupo multinacional Aliaxis se va de la Argentina cerrando su fábrica de tubos de plástico Nicoll Eterplast, que se encontraba en La Tablada y empleaba a casi 200 operarios. 

Ese mismo mes Adidas efectuó 124 despidos en su planta de Esteban Echeverría. En octubre de 2017 cerró la textil Rolmen. En noviembre la química alemana Lanxess cerró su planta en Zárate, y La Serenísima su planta de Las Varrillas (Córdoba). 

En enero de 2018 cerraron la planta de Ilolay en Santa Fe. La fábrica de plásticos Bopp en Campana. En febrero de 2018 BGH cerró su planta de Tucumán y Dulcor su planta aceitunera en Catamarca. 

Ese mismo mes cerró la histórica fábrica de medias Ciudadela, que funcionaba desde 1949. El gobierno nacional cerró Fanazul, la planta de Fabricaciones Militares en Azul. 

En marzo de 2018 la química Room and Haas, de la estadounidense The Dow Chemical Company, cerró su planta en Zárate. En Catamarca cerraba la tradicional fábrica Barbero, con más de tres décadas de historia. 

En abril de 2018 Carrefour inició un proceso que derivó en el cierre de varias sucursales y cientos de despidos en los siguientes meses. También en abril cerró la fábrica de electrodomésticos Mabe, en Haedo, dejando caso 200 trabajadores en la calle. En mayo de 2018 Mirgor cerró una de sus fábricas de celulares en Tierra del Fuego. 

En San Luis Cannon Puntana despidió a 100 de sus 130 empleados. En junio cerró la panificadora Maitén, de Chacabuco, proveedora de Don Satur. En julio de 2018 cerró la fábrica de plásticos Chemton en Moreno. En agosto la planta de Adidas en Esteban Echeverría, donde sólo quedaban 47 obreros de los 600 que tenía en 2016. 

También en agosto, el gobierno nacional echó a 101 trabajadores de las fábricas militares de Córdoba. En septiembre de 2018 Freddo cerró su fábrica de helados para "reconvertir el negocio". En octubre Renault cerró Metalúrgica Tandil y despidió a más de 100 empleados. 

Canale cerró su planta en Llavallol, que tiempo después sería reabierta por sus trabajadores como cooperativa. En noviembre de 2018 Acindar cerró su planta en Rosario, despidiendo a todos los trabajadores que quedaban. La brasileña Paquetá cerró su planta en Chivilcoy, donde fabricaba Adidas y trabajaban casi 400 personas. Eyelit cerró su planta en Catamarca. Sancor cerró su planta en Bahía Blanca. En abril de 2019 cerraron la planta de biodisel de Viluco, en Santiago del Estero. 

La fábrica de envases de plástico Consevik, en el Parque Industrial Pilar. La textil Alter Saic, en Chubut. Otros 400 despidos en total. En mayo de 2019 Arcor cerró una de las plantas de La Campagnola en Mendoza, y la italiana Brembo cerró su fábrica de frenos en Barracas. Brembo a su vez le proveía a Ford para el Focus, que dejó de producirse en la planta de Pacheco. Otros 300 despidos. 

En junio de 2019 el fabricante de motos Zanella cerró su planta en Mar del Plata, mientras que Puma cerró su planta en Chilecito. En Catamarca cerró la planta de Finpak, que producía termotanques para la marca Rheem. 

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