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El suicidio de un miembro de la realeza conmocionó a Noruega

El escritor Ari Behn padecía de depresión crónica desde su separación de la princesa Martha Luisa. Recientemente había manifestado que su vida era "un infierno".

El escritor noruego Ari Behn, ex esposo de la princesa Martha-Luisa y exyerno de los reyes de Noruega, Ari Behn, se suicidó esta Navidad a los 47 años de edad. Behn, definido como un bohemio y un transgresor, se casó con la princesa en 2002 y su matrimonio quince años. Tras la separación, dijo que el proceso significó para él "un gran cambio en mi vida. Se puede comparar con una muerte". 

 A lo largo de los siguientes años, Behn utilizó frecuentemente una serie de perturbadores sustantivos para expresar lo que sintió durante su ruptura matrimonial: 'dolor', 'sufrimiento', 'pérdida', 'extrañeza', 'tristeza'. Víctima de una depresión crónica, Behn había manifestado recientemente: "Lo único que temo es que esta enfermedad me impida completar el proyecto que he empezado con mi esposa".

 "Es con gran tristeza en nuestros corazones que nosotros, los parientes más cercanos de Ari Behn, debemos anunciar hoy que se quitó la vida. Pedimos respeto por nuestra privacidad en el futuro", dijo Geir Håkonsund, portavoz de la familia de Ari Behn, a la cadena televisiva noruega NRK. En una declaración pública, sus ex suegros, rey Harald V y la reina Sonja, dijeron: "La reina y yo recibimos con gran tristeza la noticia del fallecimiento de Ari Behn".

 "Ari fue una parte importante de nuestra familia durante muchos años, y tenemos recuerdos cálidos y afectuosos de él", dice el comunicado de los reyes. "Estamos agradecidos de haberlo conocido", agregaron. "Lamentamos que nuestros nietos hayan perdido a su amado padre y sentimos una profunda compasión por sus padres y hermanos, que ahora han perdido a su amado hijo y hermano. Pedimos que la familia inmediata de Ari tenga paz en este momento doloroso". 

El príncipe heredero Haakon, hermano de Martha Luisa, dijo que "Ari era un buen amigo, un querido miembro de la familia y un tío maravilloso, con quien compartimos muchas de las vidas pequeños y grandes momentos". 

 La princesa y Behn se casaron en la catedral de Trondheim, el sitio donde antiguamente eran coronados los reyes noruegos, y en los siguientes años tuvieron tres hijas. Aunque el rey Harald V, que fue el primer príncipe moderno en casarse con una mujer "plebeya", había prometido que sus hijos serían libres de casarse por amor y no por interés, le costó aceptar a su yerno, a quien se lo veía como demasiado liberal y bohemio, y era conocido por su pasión por las fiestas y las drogas.

 "Sé que tarde o temprano me van a expulsar de la casa real noruega. Soy patológicamente desafiante, rebelde e infantil. Creo problemas y meto a la gente en situaciones comprometedoras y peleas estúpidas. Es muy difícil vivir conmigo", se lamentó Behn. Preparado para afrontar cualquier tormenta mediática, el rey Harald retiró a su hija el título de "Alteza Real" para que pudiera llevar una vida más normal y su yerno pudiera seguir trabajando sin estar vinculado a la corona.

 Acostumbrado a llamar la atención, siempre buscó que las revistas hablaran de él: se describió a una revista como un "mal marido", confesó no ser feliz y abusar del alcohol a diario. Para indignación de quienes exigen neutralidad política a la familia real, se declaró votante del Partido Laborista. Los reyes noruegos jamás hablaron mal de su yerno, y dijeron sentir "dolor y tristeza" cuando Martha Luisa y Ari decidieron separase. 

 A partir de entonces, la vida del escritor parece haber ido en picada:. autodefinido como un "pobre escritor que no le importa a nadie", al principio anunció su "nueva vida", la compra de una casa y el inicio de un momento de "redención y transformación", pero no pudo superar la separación. "Es un infierno este momento", sentenció.

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