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Alberto tuvo trato presidencial en su gira por España

Hace unos días, en medio de la turbulencia generada por los anuncios de las medidas económicas y financieras del gobierno nacional, Alberto Fernández optó por mantener su agenda y tomar adecuada distancia para disminuir la conflictividad que el gobierno nacional insiste en imponer en la sociedad argentina.

Alberto Fernández y Pedro Sánchez.

El destino fue España, donde, además de dar su curso habitual de posgrado universitario, fue recibido por los medios y por las autoridades como un presidente ya electo. Este jueves la situación se repitió, cuando ofreció una charla en el Congreso de los Diputados de España. Allí, en vistas de los desaciertos y las insistentes provocaciones y descalificaciones que cotidianamente le dedican los principales exponentes del gobierno de Cambiemos, comenzando por el presidente Mauricio Macri, Alberto rompió su silencio, para trazar un descarnado de la devastadora herencia que dejará la gestión en funciones hasta el 10 de diciembre próximo.

La conferencia dictada se denominó "América Latina y Europa: desafíos del proceso de integración", y fue organizada por la Universidad Complutense de Madrid y el Observatorio de Derechos Humanos en América Latina. En sus párrafos más salientes, Alberto Fernández pronosticó que el gobierno de Mauricio Macri dejará el poder con un 40 por ciento de pobres y una inflación anual del 57 por ciento. "Vamos a tener que trabajar mucho, pero si algo sabemos los argentinos es arremangarnos y salir del pozo".

"Algunos dicen que eran neoliberales. A mí me parece que fue el arte de la improvisación", fue su caracterización del gobierno de Cambiemos.

La conferencia se desarrolló en un clima de entusiasmo, donde se reiteraron cánticos y pancartas con las leyendas "vamos a volver", "Alberto presidente" y "Lula livre".

El candidato del Frente de Todos examinó la situación actual de América Latina y expresó sus expectativas de que la elección Argentina pueda significar un punto de inflexión para poner fin al predominio de gobiernos conservadores y anti-populares en la región. "Argentina es el primer país del continente que reacciona y se pone de pie frente a estas políticas. Necesitamos construir un tiempo distinto en América Latina, no solo en Argentina".

En sus definiciones más contundentes, Alberto también denunció una "manipulación judicial preocupante" y la multiplicación de "detenciones arbitrarias" que se desplegó por toda América Latina durante esta etapa de restauración conservadora. "Está ocurriendo en toda América Latina. Son situaciones incomprensibles. Lo que pasa con Lula es imperdonable, lo que pasa con Correa es imperdonable y lo de Cristina también ha sido una persecución sistemática", denunció el candidato. Pero inmediatamente dejó en claro que no se inmiscuirá en las decisiones de los jueces durante su gestión presidencial, desautorizando las afirmaciones interesadas de los medios y funcionarios macristas respecto de eventuales indultos y perdones.

Desde la primera fila observaba con atención y asentía en silencio Felipe Solá, cuya presencia en esta breve mini gira de Alberto Fernández -que continuará hoy con una visita a Portugal-, parece dar razones a quienes sostienen que Felipe sería el canciller de la gestión que se iniciará el 10 de diciembre.

Antes de la conferencia en el Congreso de los Diputados de España, Alberto Fernández fue recibido por el presidente de España Pedro Sánchez. Y también mantuvo una reunión con el ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero. Pese a que las reuniones tuvieron carácter de "informal", en la práctica el candidato del Frente de Todos recibió trato presidencial.

A la salida de las reuniones, Alberto Fernández declaró a la prensa que "España tiene el rol de abrir las puertas al resto de Europa". "Cuando yo fui jefe de Gabinete -agregó- pudimos crecer mucho gracias al apoyo de Zapatero. Estoy convencido de que Pedro Sánchez nos va a ayudar. Quede muy entusiasmado con la reunión con Pedro". Y, finalmente, aseguró: "Tenemos que volver a golpear la puerta de España para que nos ayude a entrar a Europa".

Sobre el cierre del fin de semana, Alberto Fernández retornará a la Argentina para ponerse a la cabeza de la campaña electoral de cara a las elecciones del 27 de octubre. Mientras que el candidato del Frente de Todos se destinaba a abrir las puertas de Europa para obtener respaldo para la durísima tarea de recuperar a la Argentina de la crisis y decadencia que le impuso Cambiemos, el presidente Mauricio Macri declaraba, una vez más en Córdoba, al borde del paroxismo, que "la elección (PASO) no sucedió" y trataba de echar las culpas de las catástrofes que provocó su gobierno a largas décadas de decadencia argentina, ante la mirada atónita de los presentes.

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