Sexo

Tuvo un infarto en el festival swinger mas grande

La cita prometía sexo y diversión para una comunidad que cada vez tiene más adeptos por todo el mundo. Pero al final una mujer tuvo que ser ingresada por sufrir un infarto

"Tres días de diversión hedonista que te dejarán sin aliento". Así rezaba uno de los anuncios del Festival Swingfields, una de las fiestas de intercambio de parejas más grandes del mundo, celebrada el pasado fin de semana en la localidad británica de Worcestershire. La cita prometía horas y horas de sexo desenfrenado, contacto íntimo entre los participantes y diversión sin límites, pero un desafortunado incidente hizo que saltaran todas las alarmas. Una mujer de 52 años tuvo que ser trasladada al hospital a causa de un ataque cardíaco, según informa 'Infobae'.

Las personas allí congregadas declararon que la mujer empezó a jadear muy fuerte en medio del acto sexual. Al principio creían que se trataba de un potente orgasmo, cuando de repente se dieron cuenta de que era algo más. Minutos después, comprobaron que le faltaba oxígeno y trataron de reanimarla como fuera. Debido a la gravedad del ataque, una ambulancia aérea acudió al lugar para recogerla y llevarla al hospital más cercano. Afortunadamente, la mujer ya se recupera y su estado es estable, según confirma el diario latinoamericano 'Clarín'.

Todos los encuentros deben estar consensuados, dejando claro desde el principio los roles que quieren o están dispuestos a asumir

"Nos enteramos por los médicos que se trataba de un ataque cardíaco y nos dijeron que necesitaba ser ingresada urgentemente", comentó una de las personas allí presentes. "Todos nosotros nos quedamos en completo shock cuando ocurrió, aunque a las pocas horas continuamos con la diversión. La fiesta no podía ser cancelada". Los profesionales sanitarios les calmaron asegurando que ya se estaba recuperando al colocar un 'stent' en una de las arterias bloqueadas. Ahora, se espera que la den el alta a finales de esta semana para que regrese a su casa y se recupere.

La comunidad 'swinger' está ganando más popularidad cada día en todo el mundo. Aunque muchos piensen que se trata de puro sexo, estos encuentros no consisten solamente en acostarse con las parejas de los demás, sino para entablar un contacto amistoso y disipado con los allí congregados y conocer gente nueva. Más que una razón hedonista, los que acuden religiosamente a este tipo de eventos confiesan que forma parte de un estilo de vida.  Las veladas están amenizadas por los mejores 'djs' y también hay áreas con juegos temáticos.

"No me molesta lo que hacen dentro del festival siempre que recojan y dejen el espacio limpio", afirma una vecina

La primera edición se celebró en 2013 y únicamente asistieron 250 personas. Ahora, con el paso de los años, sus miembros han crecido exponencialmente en número. Los precios de las entradas varían depende del género y con quién vayas; las más baratas son las destinadas para mujeres solteras (105 euros), mientras que si vas en pareja o eres hombre, te tocará abonar más. A los solteros les es mucho más complicado conseguir una plaza, ya que solo ocupan el 10% de la asistencia, según las normas del festival.

Desde el año 2015 los organizadores han puesto en marcha rigurosas medidas de seguridad para garantizar la privacidad de sus clientes y, sobre todo y lo más importante, impiden el ingreso con teléfonos móviles para evitar que salga a la luz cualquier foto  de personas que no querrían ser identificadas. Del mismo modo, la seguridad es lo más importante: todos los encuentros deben estar totalmente consensuados entre los participantes, dejando claro desde el principio los roles que quieren o están dispuestos a asumir.

No obstante, un dron aéreo ha mapeado la zona desde el aire y el periódico británico 'The Daily Mirror' ha conseguido las imágenes. En ellas, se ven muchísimas hamacas, tiendas de campaña, piscinas, camas con dosel y carpas repartidas a lo largo del recinto. ¿Qué piensan los residentes de las localidades aledañas? "No me molesta lo que hacen dentro del festival siempre que recojan y dejen el espacio limpio, como estaba", comenta Sylvia Hartley, una mujer de 40 años. "Ya estuvo aquí el año pasado y no hubo ningún problema. Tan solo son personas teniendo sexo al aire libre".

"Solo está permitido usar el teléfono en la privacidad de las tiendas. Cualquier celular que se use y no sea en las áreas permitidas será confiscado hasta que se vaya", advierte la normativa. Evidentemente, los periodistas están vetados en este tipo de experiencias. Para asegurarse de quién accede al interior, los asistentes deben pasar varios filtros a la hora de adquirir la entrada, los cuales consisten en tener un perfil en algún sitio web de la comunidad swinger y que haya sido verificado al menos por cuatro personas distintas.

Más de Sexo