Sexo

Edging, la técnica para lograr la madre de todos los orgasmos

Tanto hombres como mujeres pueden aprovecharse de esta forma de experimentar el placer.

Pareciera, visto desde afuera -si eso acaso fuera posible-, que estamos tan obsesionados que no sorprendería que en algún momento alguien proponga agregarle otro ítem a esos tres esenciales que la célebre frase (atribuida al poeta cubano José Martí) nos exhorta a realizar si queremos dejar evidencia de nuestro paso por esta vida: "Plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro". ¿El cuarto? "Alcanzar la "madre" de todos los orgasmos". Eso sería épico.

Allí entra, entonces, la técnica denominada edging que, según le cuenta la terapeuta sexual Uchenna Ossai a Redbookmag permite "lograr el mayor placer posible de un orgasmo. La madre de todos los orgasmos".

Qué es el edging

El técnica es bastante sencilla. Y es muy probable que, consciente o no, ya la hayamos utilizado sin advertirlo. Se trata, en esencia, de retrasar el clímax el tiempo suficiente para que el deseo crezca tan feroz que "sienta que va a estallar". Así lo explica Ossai: "el edging es cuando usted o su pareja se acercan al orgasmo pero retrocedan justo antes de llegar al punto cúlmine; y luego recuperan la energía sexual para acercarse nuevamente. Es una de las muchas maneras drásticas de mejorar el orgasmo y la experiencia del tiempo sexual de una persona.

"Es ir hacia atrás cuando parece que vas a llegar al orgasmo y después volver a aproximarte". Esta técnica del control del orgasmo implica el mantenimiento de un alto nivel de excitación sexual durante un período prolongado de tiempo sin llegar al éxtasis. 

La "madre" de todos los orgasmos.

Es parecido a estar en una montaña rusa, en la que el orgasmo es el punto final del viaje. Para controlarlo tienes que identificar muy bien el momento de antes, por lo que practicar en solitario es buena idea. Debes concentrarte en las sensaciones que experimenta tu cuerpo para poder convertirte en un experto. "Aunque baje la erección y te centres más en complacer a tu pareja no te preocupes, casi siempre viene otra justo detrás y el orgasmo será mucho más potente. No solo aumentará la cantidad de semen, sino que también lo harán las contracciones que se dan con la liberación y producen un océano de placer", agrega la experta.

Por qué se siente tan bien

La especialista utiliza esta analogía para describirlo: "Es como negarte a comerte esa galletita hasta el momento en que termines un trabajo, como una recompensa bien merecida"; y sigue: "No solo es algo psicológico, sino también físico. Hay un aumento en el flujo de la sangre hacia el área pélvica cuando se detiene el orgasmo y se continúa la estimulación".

El edging no sólo es útil para los hombres. "Las mujeres también tienen erecciones del clítoris, por lo tanto el edging funciona tanto en ellos como en ellas. Combinar movimientos lentos y rápidos, circulares (o con un juguete sexual de diferentes velocidades) es la clave", añade Ossai.

"Hay un aumento en el flujo de sangre hacia el área pélvica cuando se detiene el orgasmo y se continúa la estimulación", dice por su parte la sexóloga Courtney Cleman. "Cuando pensamos en el flujo de sangre, generalmente pensamos en una erección masculina. Pero las mujeres tienen "erecciones" de su órgano del clítoris, y los edging crean una erección más fuerte tanto para hombres como para mujeres ".

La práctica hace al maestro

Como todo en la vida, la mejor manera de descubrir qué funciona para nosotros es probando, experimentando. En el caso del edging eso se logra durante la masturbación.

"Las mujeres pueden sentirse más dispuestas al variar las sensaciones en lugar de caer en un patrón rítmico de movimiento", dice Cleman. Entonces, "si normalmente se masturban con los dedos y prefieren movimientos lentos y rítmicos a lo largo de su clítoris, comience de esa manera, luego mezcle los movimientos más rápidos o circulares alrededor de su clítoris. Experimente a diferentes velocidades o invierta en un juguete sexual que normalmente no captaría su atención o imaginación", aconseja.

"Para lograrlo hay que dejarse llevar por el deseo más profundo, deteniéndose e intentando distraerse asumiendo otra tarea antes de volver a la carga", dice Cleman. En síntesis: cuanta más emoción construyamos, más poderoso será el orgasmo.

La comunicación, lo más importante

Si estamos decididos a probar esta técnica lo primero que debemos hacer, aunque parezca una obviedad, es charlarlo con nuestras parejas.

"No quieres confundir a tu pareja y hacer que se pregunten por qué te está llevando más tiempo llegar al orgasmo", dice Cleman. "Se abierto acerca del deseo de realizar el egding. Es una práctica sexual muy atractiva que una pareja puede disfrutar junta".

Algunas maneras de comenzar: "Puedes apartar a tu pareja de manera juguetona cuando te acercas al orgasmo, o llamar la atención por un momento", sugiere Cleman. Si hay algo de lo que estás nervioso (como las áreas que no quieres que te toquen), Ossai dice que debes establecer esos límites de antemano. De lo contrario, tomar turnos para jugar con diferentes técnicas para lograr que nosotros o nuestras parejas alcancen el orgasmo.

Las técnicas

"Antes de nada, sé sincero con tu pareja porque puede sorprenderle bastante que no llegues en el momento en el que, se supone, has de hacerlo. Además, todo dependerá de las preferencias, pero Ossai recomienda: "Piensa en una luz verde y una roja. Cuando te acercas al orgasmo (la luz roja) deja de hacerlo por completo y deja que la energía sexual se calme un poco antes de comenzar de nuevo (luz verde). Si no quieres ser tan extremo puedes continuar tocando lentamente otras partes del cuerpo, lo que mantiene la energía sexual pero no tan fuerte, listo para volver al campo de batalla".

También depende del día que tengas. En ocasiones tardarás 45 minutos o quizá dos. Lo que realmente ahuyenta el placer son las nociones preconcebidas de cómo debería ser la relación sexual. Esto es solo un juego de exploración más, indicado para experimentar placer.

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