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Los escalofriantes testimonios de las esclavas sexuales de la secta Nxivm

Recibían azotes, humillaciones y eran marcadas en carne viva.

El fundador de Nxivm, Keith Raniere, creó en 2003 la organización Nxivm, El supuesto objetivo era armar un grupo de autoayuda para enseñar a otras personas a alcanzar la felicidad. Pero fue detenido en Puerto Vallarta, México, en marzo de 2018 acusado de explotación sexual y tráfico de personas.

De aspecto común y corriente, está a la espera de juicio en el Centro Metropolitano de Detención (MDC, por sus siglas en inglés) en Brooklyn, Nueva York, acusado de dirigir una red de tráfico sexual y trabajos forzados.

Lauren Salzman es hija de la confundadora de Nxivm, Nancy Salzman. Formó parte de la organización durante 20 años. La mujer de 42 años testificó ante la Corte de Nueva York cómo daban azotes, castigos y cómo funcionaba la organización de esclavas sexuales.

Dio una descripción detallada de los mecanismos que Raniere y sus seguidoras más fieles utilizaban para humillar a las mujeres, muchas de las cuales, según los fiscales, eran forzadas a tener relaciones sexuales con él.

En marzo, Lauren Salzman se declaró culpable y enfrenta una dura condena. Ante la Justicia americana, contó con detalles cómo funcionaba la terrible organización. Y esos detalles salieron a la luz.

La secta sexual tenía una ceremonia de iniciación de las jóvenes que eran captadas. Esa ceremonia para marcarlas sucedió en 2017 dentro de una casa en Nueva York, donde las integrantes del grupo Nxivm tuvieron un rito cruel.

A una joven víctima, según el testimonio de la hija de la cofundadora de la organización, la hicieron arrodillarse y decir: "Amo, por favor, márcame, sería un honor, un honor que quiero llevar por el resto de mi vida", según publica el New York Times el testimonio de Daniela, una joven mexicana captada por la secta.

El terrible rito de iniciación consistía en marcar en carne viva las iniciales de Keith Raniere, el líder de Nxivm, en el cuerpo de las jóvenes. Así sostuvieron a la mujer en una mesa de masajes mientras alguien usaba una herramienta de cauterización para quemarla con las letras KR en una zona cercana a la cadera.

"Fue lo más doloroso por lo que he pasado", dijo Salzman durante el segundo día de su testimonio en el juicio que involucra a Raniere, quien está acusado de tráfico sexual.

Salzman también declaró que un grupo de mujeres perteneciente a la secta sexual fueron sujetas a castigos sádicos que incluían azotes con una correa de cuero.

La hija de la cofundadora señaló que las mujeres hacían compromisos secretos para convertirse en "esclavas" vitalicias de Raniere y lo llamaban "amo" o "amo supremo".

Se comunicaban mediante aplicaciones encriptadas de teléfono, llevaban a cabo tareas y ejercicios diseñados por él y aceptaban los severos castigos si se pensaba que habían fallado en sus obligaciones.

Dichos castigos podían incluir mantener posiciones forzadas o dolorosas, quedarse de pie descalzas sobre la nieve, tomar duchas de agua fría y azotarse mutuamente con una correa. Raniere se aseguraba que movieran las muñecas de determinada forma para infligir el máximo dolor.

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