Sociedad

El detenido que reaviva el caso Lola Chomnalez

Ángel Moreira Marín es un artesano y cuidachoches que reconoció haber estado con la víctima el día del homicidio.

Saber qué pasó, por qué pasó, quién fue, por qué lo hizo... La familia de Lola Luna Chomnalez (15)  aún tiene todas esas preguntas, y más. Pasaron cuatro años y medio del crimen de la adolescente argentina, asesinada en el balneario uruguayo de Barra de Valizas en diciembre de 2014.

Aquellos primeros y convulsionados meses de la investigación, con decenas de detenidos y sospechosos, todos finalmente liberados, no hicieron más que llenar de injusticia el caso. Ahora, una luz de esperanza vuelve a encenderse.

"Siento que empezamos a estar cerca de conocer la verdad". El domingo, Adriana Belmonte (51), le confiaba a Clarín que estaban esperanzados como "nunca" en que pueda desentrañarse el crimen de su hija. Y la Justicia de Uruguay dio un paso en ese sentido, ya que el fiscal Jorge Vaz pidió el procesamiento -como coautor de homicidio agravado-, con prisión incluida, deAngel Moreira Marín (33), alias "El Cachila", un artesano y cuidacoches que reconoció haber estado con la víctima el día del homicidio, el 28 de diciembre de 2014, y que ya estuvo preso por el caso. El lunes quedó nuevamente detenido tras declarar.

Adriana Belmonte y Diego Chomnalez, los padres de Lola.

"Los padres estaban esperando conocer la verdad y este es un hito trascendente en el expediente. Con esta medida creemos que la investigación empieza a arrojar un poco de luz y de paz", dijo uno de los abogados de la familia, Juan Williman.

El sospechoso fue demorado tras ser nuevamente indagado en el marco de la causa por el fiscal Vaz. "El Cachila" es un vecino de Valizas que ya había sido detenido e indagado en el marco de la investigación, pero que finalmente fue excarcelado. Vecinos y turistas lo podían ver vendiendo sus artesanías o cuidando coches en la playa.

Tras aquella primera detención y luego de recuperar la libertad, Marín había dicho: "La jueza me liberó y estoy bien. No tengo culpa de nada". Como el resultado del examen de ADN había dado negativo, comparado con los rastros de sangre hallados en la mochila de Lola, lo excarcelaron.

Barra de Valizas, una playa ubicada a 262 kilómetros al este de Montevideo, entre La Pedrera y Punta del Diablo. (Guillermo Rodríguez Adami)

En su última declaración, contó cómo se encontró con la adolescente, mientras ella caminaba de Barra Valizas hacia Aguas Dulces y él en sentido contrario. Cuando se cruzaron, él quiso venderle "estampitas del amor", iniciaron un diálogo en el que la adolescente le contó de dónde era y le dijo que estaba saliendo con un chico.

"Yo le tomé el pulso y me asusté. Salí y me tomé el ómnibus para Montevideo", dijo entonces "El Cachila". El panorama cambió en las últimas horas. El fiscal lo explicó este lunes por la noche, en rueda de prensa. "Se trató de una indagatoria en la que también participó una perito semióloga. Entre otras cosas, la perito logró determinar que el sospechoso, cuando hablaba de cosas que no le generaban preocupación, tenía un lenguaje no verbal cómodo y cuando se le preguntaron cosas relativas al homicidio tenía gestos restrictivos, hacía ademanes, y movimientos corporales. Eso complicó su situación".

"No puedo determinar si fue el homicida, aunque tengo la plena convicción de que él estuvo en el lugar", agregó Vaz. Luego, la Fiscalía de Uruguay emitió un comunicado en el que informó que existen "elementos de convicción suficientes para imputar" al sospechoso por el delito de "homicidio muy especialmente agravado en calidad de co-autor". Y como eso fuese poco, el fiscal aseguró que una jueza subrogante citó para este martes a las 19 a una audiencia en la que estarán presentes todas las partes y allí el magistrado determinará si hace lugar al pedido de detención formal del sospechoso.

"Ahora vamos a estudiar los elementos que tenemos del expediente, pero respaldamos las acusaciones que el doctor Vaz ha llevado adelante. Nosotros no estábamos buscando un culpable, sino al culpable, y se dio un paso muy importante. Creemos que puede comenzar el camino de la paz para la familia", aseguró Williman.

La casa en la que estivo Lola junto a su madrina y el marido de esta última. (Néstor García)

Lola viajó a Barra de Valizas el sábado 27 de diciembre de 2014 y se quedó en la casa de su madrina, Claudia Fernández, que se encontraba junto a su esposo, Hernán Tuzinkevich, y el hijo de éste.

Al día siguiente, la chica desapareció cuando salió a caminar por la playa y el 30 fue encontrada asesinada a unos cuatro kilómetros de la casa, en una zona de médanos.

Mediante la autopsia se determinó que Lola murió por asfixia por sofocación y que presentaba varios cortes hechos con un arma blanca en distintas partes del cuerpo.

Durante la investigación, unas 30 personas, entre ellas la madrina de Lola y su esposo, quienes nunca más se contactaron con la familia Chomnalez, fueron detenidas como sospechosas y luego liberadas, al tiempo que se siguieron distintas pistas que posteriormente se descartaron.

Lola Chomnalez, con su mochila, al llegar a Valizas.

También fue sometido a un estudio de ADN el hijastro de 14 años de la madrina de Lola, que estaba con ellos en Valizas, aunque ese estudio también dio negativo.

Uno de las cuestiones que no le cierra a la familia es todo lo relacionado al hallazgo de la mochila de Lola, encontrada en la playa el 14 de enero de 2015, es decir casi dos semanas después de que la hallaran asesinada.

En el interior de la mochila, junto con otras pertenencias, se halló un toallón playero que tení­a una mancha de sangre y desde entonces se comparó ese material genético con el de todos los detenidos que tuvo la causa, pero siempre dio negativo y por eso todos fueron liberados.

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