Sociedad

La increíble versión del femicida que mató y se fue caminando

Aseguró que el hecho, que fue en Misiones, "fue un accidente" y que quiso evitar que su esposa se enterara que le había sido infiel.

MISIONES. La víctima murió desangrada. Tenía un corte profundo en el cuello.

Cristian Daniel Vargas lleva una semana detenido, acusado de haber degollado a Antonella Rocío Bernhardt en una pensión de la provincia de Misiones. Las pruebas en su contra son muchas y la Justicia ya lo imputó por el femicidio, pero el hombre sorprendió con su propia versión de los hechos. Ante la Justicia declaró que fue ella quien quiso mantener relaciones sexuales y que todo se trató de un "accidente".

"Todo comenzó cuando yo publiqué en Facebook que sorteaba una sesión de fotos en lencería. Me escribieron muchas personas. Una de ellas fue Antonella", sostuvo ante el juez Fernando Verón. Acordaron reunirse en el departamento de ella y señaló que fue la víctima la que le "ofreció" tener sexo, publicó El Territorio.

Según su declaración, fue después de tener relaciones cuando se desató la locura. Ella le dijo que lo había grabado y lo extorsionó con mostrarle el video a su esposa si no le pagaba más dinero. Vargas manifestó que intentó sacarle el teléfono y empezaron a forcejear, pero Antonella tomó un cuchillo de la cocina y lo amenazó.

"Cuando yo le quiero sacar el cuchillo, la traigo con fuerza, le meto el freno y le entra el cuchillo en la parte izquierda (...)", detalló sobre el momento de la agresión. Ella siguió resistiéndose y en ese momento se produjo lo que para el imputado fue un "trágico accidente".

"Cuando ella cae, cae con el cuchillo en la garganta, entonces yo le saco el cuchillo y la pongo de costado para que no se ahogue con su sangre." Fue entonces cuando llegó la mujer que le alquilaba el departamento a Antonella y golpeó la puerta.

Vargas se apuró por juntar sus cosas, se lavó las manos y salió. Ese intento por escapar del lugar como si nada hubiera ocurrido fue lo que la dueña alcanzó a grabar, se hizo viral y desencadenó en pocas horas su detención. "Fue un accidente que no tenía que haber pasado, me aterroricé porque tenía miedo de que mi mujer se enterara de que le fui infiel", aseguró.

El crimen

El hecho ocurrió hace una semana y tuvo como particularidad, la frialdad con la que Vargas trató de despegarse del crimen. Cuando salió del departamento, en el que Antonella ya agonizaba con un corte profundo en el cuello, el hombre se topó con la dueña e improvisó una puesta en escena.

Vargas se asoma por la ventana y finge una conversación con la víctima. Le dice que se va a comprar comida y que vuelve pronto. Al ingresar los vecinos unos segundos después, encuentran el cuerpo de Antonella tirado en un charco de sangre al lado de la cama. Ya se había desangrado por completo

Más de Sociedad