Sociedad

El oscuro exilio de Juan Darthés y su familia en Brasil

Son las 9:30 en la ciudad de San Pablo. Todo parece tranquilo en el Hotel Transamerica Prime International Plaza. Hasta que un joven de unos veinte años se asoma a la recepción, y la escena se convierte en una película de suspenso. Va hasta la calle. Observa que nadie esté esperando por ellos. Quince minutos más tarde aparece la familia entera: el padre, la madre y su otro hermano. Sus padres hablan con la recepcionista.

Están en bermudas y shorts, con un look veraniego y relajado. Cualquier persona que pase por ahí, creería que se trata de veraneantes en Brasil. Pero no. Son los Darthés: Juan, su mujer María del Carmen Leone y sus dos hijos, que se exiliaron de la Argentina después de la denuncia de Thelma Fardin contra el actor por una supuesta violación. Están en pleno check-out del hotel donde se alojaron desde los últimos días de diciembre hasta el jueves 3.

El plan es escapar de la prensa. La revista NOTICIAS los había fotografiado el miércoles 2 cuando salían a cenar a una pizzería frente al hotel. El día anterior había trascendido una imagen de la familia desayunando en el comedor. Hasta ahora, nadie había podido encontrarlos porque su estadía en San Pablo era un verdadero misterio.

Los Darthés bajaron de sus habitaciones con dos valijas. María entregó dos toallas en la recepción y salió para subirse a un Uber. Una cronista de Caras Brasil, intentó abordar al actor, que se negó a hablar. Se sentó en el asiento delantero del auto y cerró la puerta. Su mujer también prefirió el silencio. Pero fue su hijo mayor el que se enfureció con la revista argentina."¿Qué están haciendo con nosotros? ¡Estamos acá de vacaciones y ustedes nos están molestando! Váyanse", le dijo a la periodista, arrebatándole el teléfono celular que tenía en la mano, y amenazándola con tirárselo. El episodio no pasó a mayores. El resto de la familia Darthés se fue hacia un lugar desconocido.

Durante su exilio forzado en Brasil, Darthés no parece llevar una vida de lujo.

El 21 de diciembre, se hospedó junto a sus dos hijos en el Transamerica Prime International Plaza, un hotel estándar de cuatro estrellas y sin grandes pretensiones. La noche, en base doble, en una habitación sencilla, cuesta unos 2.600 pesos. Tiene sauna; una piscina cubierta y otra al aire libre; jacuzzi y dos restaurantes. Está en el corazón comercial, gastronómico y cultural de la ciudad. A una cuadra de la Avenida Paulista y próximo a distintas atracciones como la "Casa de las Rosas" y el "Museo de Arte de San Pablo". Todas las habitaciones están equipadas con cocina americana; (microondas, cafetera y heladera); WI-FI; aire acondicionado; caja fuerte individual y mesa de trabajo.

El hecho de que Darthés estuviera solo con sus hijos acrecentaba los rumores de una supuesta separación de María Leone. Pero, luego, ella misma se encargó de cambiar su foto de Whatsapp en la que se la ve con un drástico cambio de look realizado en una peluquería paulista: de castaño claro pasó a teñirse de platinado; y luego en una playa de Brasil. Así se supo que el jueves 27, María había viajado para festejar el Año Nuevo con la familia. Pese a que esto parecería alejar los rumores de la separación,resulta llamativo que la pareja no haya compartido habitación en tan corta estadía. Darthés durmió con su hijo mayor, mientras que ella lo hizo con el menor. ¿El matrimonio está en crisis? Algunas fuentes del entorno de Darthés aseguran que ella está conteniéndolo para evitar una nueva situación de escándalo en la vida del actor, pero que se produjo un distanciamiento afectivo difícil de recomponer. El actor se registró bajo su verdadero nombre: Juan Rafael Pacífico Dabul.

La familia lleva en Brasil una vida gasolera. Se los pudo ver a los dos hijos del actor comprando cervezas y víveres para abastecerse, en medio de la noche. El miércoles 2, se presenció el momento en el que Darthés, María del Carmen y los hijos de la pareja, fueron a cenar a Domino's, una cadena de pizzerías económicas, muy conocida en el país vecino, justo frente al hotel. Juan lucía un look relajado: una remera deportiva, bermudas negras y unas zapatillas flúo. No pidieron demasiado: una pizza grande y una gaseosa de dos litros sin azúcar. A la salida, Juan le pidió a su mujer que lo escoltara, y él caminó más atrás con sus hijos. En Brasil, el actor se movió todo el tiempo acompañado de su familia.

Famiglia unita. Hasta el día que los Darthés abandonaron el hotel, poco se supo de ellos. En partircular del actor, que partió a San Pablo desde Rosario el 20 de diciembre, ciudad en la que vive uno de sus hermanos. Luego del escrache que recibió en el Banco Nación de San Pablo y en el consulado por parte de un grupo de actrices brasileñas y argentinas residentes, a Darthés parecía habérselo tragado la tierra. Una de las versiones aseguraba que estaba alojado en la casa de un primo, y que estaba trabajando en su restaurante en el área de la administración. Otros, decían que estaba como mozo en un bar y que incluso cantaba tangos. Lo cierto es que desde que comenzó el año, pasó poco tiempo en el hotel, al que volvía para dormir, y sólo se lo vio en bermudas. Demasiado informal para cualquier tipo de presentación.

El míercoles 26, su ex abogado Fernando Burlando, que ahora lo asesoraría de manera informal, había brindado algunos datos sobre el exilio de Darthés. "No creo que esté trabajando. Que yo tenga conocimiento, no. Me parece que estaba un poco más animado. Salir de este foco de críticas y noticias le hizo bien", dijo Burlando en diálogo con "Pamela a la tarde".

El abogado también había negado que existiera una crisis entre Darthés y María. Un allegado al barrio Los Castores de Nordelta, en donde vivía Darthés antes de irse a Brasil, aseguró a la revista NOTICIAS que tras el escándalo con Thelma, la mujer habría abandonado la casa. Algo que estratégicamente, habría empeorado la imagen del actor. "Sería un doble escándalo", explican quienes tuvieron contacto con Darthés. Sobre todo porque, como cuentan quienes trataron al matrimonio, ellos funcionaron siempre "como un bloque".

María Del Carmen es una pieza fundamental en la vida del actor, ya que es ella quien le manejaba la carrera y cachets al actor, además de administrar las finanzas de la familia. Probablemente, la salida anticipada a Brasil hizo que la familia pusiera en venta la casona de Nordelta, por un valor estimado en un millón de dólares, además de un garaje a 350 mil dólares.

En off compañeros de trabajo y vecinos rumorean que manejaba todo en la vida de él. En las cenas con amigos sorprendía el control que María llevaba sobre los llamados de trabajo. En la intimidad, a ella la describen como una "mujer ejemplar" y gran compañera de Darthés. "La mina lo bancaba en todas. Solía contar sobre el acoso que sufría él de las mujeres que lo paraban en la calle", dice una conocida del barrio de Nordelta.

María del Carmen estudió derecho, y a pesar de que nunca ejerció, sus conocimientos le sirvieron para asesorar a su marido a la hora de negociar su paga en los programas de televisión y en los shows. "Ella leía los contratos de Juan, además del representante. Una persona que tiene elementos para discutir una cuestión contractual debe tener carácter y conocimientos. Pero tener carácter no significa tener malos modos. Lo cuidaba mucho a él", relata un importante productor que trabajó con el actor.

Su mujer también se cargó al hombro la causa de calumnias e injurias que había iniciado Juan Darthés contra Calu Rivero en el 2017, tras la denuncia por un supuesto acoso. "Es excepcional. Lo re bancó con todo lo que pasó. Ella lo apuntaló. Buscaba todo lo que probara que lo que decía Calu no era cierto",recuerda un allegado que conoció al matrimonio, al que también definen como formal y cariñoso.

Las expresiones de cariño entre ambos se repiten entre los consultados. Además, era un tema recurrente en las notas que le hacían a Darthés. "Con mi mujer somos muy libres. En mi casa, nuestro cuarto está separadísimo del de los chicos a propósito. Cuando me baño, en el espejo siempre le dejo mensajes, dibujos románticos, indirectas para sorprenderla", había dicho Darthés a Caras hace unos años. Además, siempre destacó la complicidad sexual que existía entre ellos: "A María le toco la cola todo el tiempo, aún delante de mis hijos. Ellos están acostumbrados, tienen incorporada la idea de que entre sus padres hay sensualidad".

Antes de partir a Brasil, sus dos hijos, (que al igual que su padre se dedican a la música y tienen un dueto juntos) también fueron quienes contuvieron al actor. Primero en la entrevista con Mauro Viale, donde Darthés brindó su versión de los hechos durante la gira de "Patito Feo" en Nicaragua en el 2009. Allí lo acompañaron detrás de cámara. Pero también en la intimidad. "Esto de mi papá fue algo político. Porque el año pasado él tuvo un problema con un político y él dijo que se la tenía jurada", suele repetir el mayor de los Darthés entre sus conocidos. Una estretegia que las actrices que lo denunciaron califican como oportunista para zafar de lo que se lo acusa.

Lo cierto es que desde que Thelma Fardin dio a conocer la denuncia contra Darthés, al actor se le cerraron varias puertas en el ámbito artístico y social. Primero fue la cancelación de varios shows, luego la suspensión de su filiación en Actores, y en esta última semana, se conoció su desvinculación como padrino de la ONG "Proyecto Solidario Tigre". Pablo Rossi, presidente de la fundación, negó la versión que aseguraba que el actor había sido echado, y explicó que su alejamiento se dio a principios del 2018, para "no mancharlo", luego de las denuncias de Calu Rivero.

Además, detalló la relación "familiar" que tenía con el matrimonio. Es que pasó varias tardes en su casa grabando spots y planeando proyectos. "Incluso, sus hijos participaban tocando con su banda en eventos para la fundación. Eran una familia maravillosa, de película. Los Ingalls", expresó.

Con la justicia de Nicaragua en plena etapa de investigación, y la prensa tras sus pies, hasta Brasil se volvió un lugar inseguro para la familia, que decidió escapar a otro destino dentro de Brasil. Y hoy, la realidad para los Darthés se parece más a la trama de una película oscura más que a la vida en la casa de la pradera de los Ingalls.

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