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"Entendimos que era lo mejor"

Aunque a veces cueste aceptarlo, no todas las películas tienen un final feliz. Y así como la ficción cinéfila muchas veces se confunde con la realidad, tampoco las historias de amor tienen siempre el desenlace esperado. El camino hacia la felicidad no suele ser un sendero de rosas, y a veces los sueños perecen antes de florecer.

Poco tiempo atrás, en la paradisíaca Isla de CARAS, Sofía Zámolo (25) analizaba su relación sentimental con Jorge Brito Jr. (29). Y si bien admitió que lleva mucho tiempo conocer a la otra persona, y que toda convivencia conlleva un proceso de adaptación, idealizó un futuro de a dos: “Claro que me gustaría casarme con él. Desde el primer momento que nos miramos sentimos que éramos el uno para el otro, y que habíamos encontrado a la persona para un proyecto de vida. Mi sueño es casarme de blanco y tener hijos. Sueño con entrar en la catedral de San Isidro, mi barrio de toda la vida”.

El romance entre la modelo de la agencia Chekka y el hijo del banquero Jorge Brito nació a fines del 2007, durante la fiesta por el 15o aniversario de CARAS en el Hotel Alvear. Allí, la causalidad del encuentro los hizo pensar en un mensaje del destino. Y comenzaron a salir sin tratar de ser descubiertos, con los recaudos de toda relación que transita sus primeros pasos. Hasta que, en agosto de 2008, CARAS fue testigo, en Las Leñas, de un noviazgo afianzado y correspondido. Más adelante en el tiempo, el reciente verano de Punta del Este los volvió a ver juntos y enamorados, a tal punto que el rumor de que ella estaba embarazada –luego desmentido- fue uno de los comentarios de la temporada.

De un extremo al otro, la posible llegada de un hijo ahora se transformó en una separación que la pareja asume con doloroso realismo. Así, tal cual, lo admitió Jorge Pablo Brito en diálogo telefónico con CARAS: “El mundo sigue, y entre los dos entendimos que era lo mejor. Sofía es una gran persona, y todo se resolvió en buenos términos. Hace más de una semana que no nos vemos, y si bien hablamos todo los días por teléfono, la separación es un hecho. No hay terceros en discordia ni un motivo en particular. Sólo Dios sabe cómo sigue esto”.

Amable y aplomado para explicar la situación, el director del Banco Macro aceptó el sorpresivo desenlace, mientras que la modelo se refugió en el silencio y en la fiel compañía de su madre, Cristina, y de su hermana, Andrea (28), en el barrio privado Las Victorias. “Sofía no quiere hacer declaraciones”, se excusó su hermana, uno de los sostenes afectivos más importantes de la blonda.

El jueves pasado, de hecho, cada uno anduvo por su lado, aunque a pocos metros de distancia. Sofía salió a cenar con amigas al restaurante “El Clan”, donde le comentó a sus más íntimos las expectativas que le genera el programa de entrevistas que conducirá por la señal Magazine, “Zámolo & Tea”. Muy cerca de ese lugar, en Puerto Madero, el banquero asistió al cumpleaños del empresario Rodrigo Fernández Prieto, que es socio de la hermana de Jorge, Milagros, en el emprendimiento inmobiliario Zencity. Consecuencia directa de una ruptura que tiene cuerpo y forma de ser definitiva. Aunque en el amor, se sabe, nadie tiene la última palabra.

Fotos: Cedoc/Perfil
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