Morón

El día que el Gloster mató en Castelar

Hace 51 años un avión de la Fuerza Aérea ensombrecía el Oeste. Despegó de la base de Morón y cayó a las pocas cuadras, donde mató a 15 personas entre alumnos y vecinos de una escuela.

Un 10 de marzo como hoy, pero del año 1958 comenzaba el ciclo lectivo en la provincia de Buenos Aires. En el patio principal de la escuela número 17 de Castelar, la emoción se mezclaba con el nerviosismo de quienes regresaban después de las vacaciones y de quienes asistían a su primer día de clases.

 

 

Eran las 11.45 cuando todos los alumnos se encontraban formados cantando a la bandera, en quince minutos el turno mañana se iría de la escuela para dar paso al turno tarde que ingresaría a la una. En ese mismo momento en la -por ese entonces- Séptima Brigada Aérea de Morón, distante a no más de diez cuadras, un avión caza a reacción Gloster Meteor IV abandonaba la pista con sus dos turbinas en máxima potencia.

 

 

 

 

100 Gloster Meteor habían sido entregados por Inglaterra en 1947 como parte de pago por las deudas que había contraído durante la segunda guerra mundial cuando Argentina lo proveía de alimentos y materias primas. Eran aviones que poco se habían utilizado en la contienda europea y que en estas latitudes convertían a la aeronáutica argentina en la más poderosa de la región, aunque para 1958 ya mostraban sus flaquezas y fatigas.


Algunos dicen que el piloto quiso realizar un tonel estando aún a poca altura, otros que hubo una explosión y un incendio en pleno vuelo a pocos segundos del despegue. Lo cierto es que el avión se precipitó a tierra impactando contra un poste de luz, y luego contra una casa en la intersección de las calles Maizón con Libertador de Castelar Sur.

 

 

Allí quedó el fuselaje y una turbina, mientras que la otra continuó su derrotero por Maizón. Pasó lateral a la plaza Belgrano, quemando varios árboles, y por la puerta de la escuela 17 donde los padres y chicos esperaban que sonara el timbre de salida.


Alrededor de 15 personas fallecieron en el accidente, entre chicos de la escuela y vecinos. Personal de Fuerza Aérea cerró rápidamente el lugar, limpiaron el área aunque los medios de prensa del momento lograron realizar algunas capturas.


 

El pueblo de Castelar, consternado por la tragedia, solicitó el cierre de la Brigada pero sólo consiguieron que por un tiempo los aviones no realicen piruetas sobre zonas pobladas o bien que los despegues se realicen hacia el sur, hacia el punto opuesto del pueblo.

 

 
Actualmente en la plaza Belgrano, a una cuadra de la escuela, se erige un monumento recordando a las victimas del accidente, la base fue trasladada a comienzos de los noventa hacia José C. Paz, el cineasta y vecino Ricardo Comeglio realizó un documental en 1999 con los testimonios, y el Municipio de Morón todos los años lo recuerda. Sin embargo, las autoridades de la Fuerza Aérea no dieron explicaciones del hecho durante estos 51 años.
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