El dramático momento se vivió en una panadería ubicada en la calle 8 entre 32 y 33, cuando en horas de la mañana un asaltante entró al comercio en momentos en que aparentemente no había clientes y comenzó a intimidar a la vendedora.
El ladrón la agarró de los pelos, la acercó a una hornalla donde estaba calentando agua para el mate e intentó quemarla. Ante semejante amenaza, la joven no dudó en entregarle al delincuente el dinero de la caja, cuya cifra no se dio a conocer.
9 de noviembre de 2011