"Justiciero" de tildes busca carteles y los corrige

Insólito modo de defender el idioma. Tiene blog y forma parte de una "movida" mundial
por
Redacción 24CON

Todo empezó en México a fines de junio pasado, cuando el joven Pablo Zulaica creó un blog acerca de un “programa de reinserción de acentos” y lo dio a conocer al mundo. La iniciativa tuvo tal aceptación, que se sumaron a su “heroicidad” ortográfica decenas de chicos en otros países, sobre todo de habla hispana.

 

Tal fue el caso en nuestro país, en donde Rodrigo, un joven de La Plata, se encarga de la extraña tarea de colocar acentos a los carteles de la vía pública, por supuesto, en el caso que lo necesiten.
 
“La idea básicamente es corregir los errores ortográficos con un papel adhesivo en forma de tilde que adentro contiene la regla ortográfica por la cual la palabra fue intervenida, luego se le saca una foto y se sube a nuestra página (acentosperdidosargentina.blogspot.com)”, dijo Rodrigo a 24CON.

 

El sistema está organizado. Los acentos invasores de afiches, pueden ser descargados desde la Web para aquel que quiera hacer “justicia por mano propia” y dejar contenta a las maestras de Lengua, pueda hacerlo. Ojo, también tiene sus permisos, como “improvisar y sacar una foto superponiendo el dedo o cualquier otro elemento que haga tilde”, comentó el chico que, además, expresó que las zonas más castigadas son las céntricas, donde abundan los comercios.


 

Pero ¿Cómo se lo toma el dueño del cartel o del afiche “escrachado”? “Bastante bien”, según Rodrigo, “salvo algunas excepciones”. Sin embargo, el asombro mayor es el de los transeúntes que curiosos se preguntan de qué se trata todo esto.

 

“Creo que es importante nuestra tarea porque todos tenemos algo para mejorar en cuanto a nuestra ortografía y en nuestra manera de hablar. Mientras mejor nos expresemos (tanto escrito como verbalmente) mejor nos va a ir. Por lo pronto este proyecto busca educar de una manera sana e incentivar a los diseñadores de carteles y personas encargadas de dejar mensajes escritos a que, por lo menos cuando lo hagan, sea correctamente”, concluyó.